El crecimiento de la actividad del sector privado de la eurozona se ha acelerado en febrero, según refleja el dato adelantado del PMI compuesto, que sube hasta 51,9 puntos desde los 51,3 del mes anterior, registrando así su mejor resultado en tres meses, gracias principalmente a la recuperación de la actividad manufacturera.
En concreto, mientras que el PMI de servicios de la zona euro ha mejorado hasta los 51,8 puntos desde los 51,6 del mes pasado, su mejor lectura en lo que va de año; el PMI manufacturero ha logrado regresar a terreno expansivo, con un resultado de 50,8 puntos, frente a los 49,5 de enero, su lectura más alta en 44 meses.
A nivel compuesto, mientras que Alemania señaló un aumento sólido de la actividad total en febrero, que fue el más rápido de los últimos cuatro meses, Francia prácticamente no registró cambio alguno en comparación con enero. De su lado, el resto de la zona euro registró un aumento de la actividad total, aunque al ritmo más lento desde junio de 2025.
«Quizás sea prematuro, pero este podría ser el punto de inflexión para el sector manufacturero», ha señalado Cyrus de la Rubia, economista jefe de Hamburg Commercial Bank, destacando que, en términos generales, parece que el sector manufacturero está situado «sobre terreno más estable» y podría contribuir al crecimiento este año, en lugar de ser un lastre para la economía.
A pesar de la aceleración de la expansión de la actividad total en la zona euro en febrero, el ritmo de crecimiento de los nuevos pedidos se mantuvo sin cambios frente a enero, aunque los nuevos pedidos del sector manufacturero aumentaron por primera vez en seis meses, mientras que el crecimiento en el sector servicios se ralentizó.
En el caso del empleo, las empresas de la zona euro volvieron a mostrarse reacias a contratar personal adicional en febrero y las plantillas se redujeron ligeramente por segundo mes consecutivo. En concreto, los niveles de contratación en el sector manufacturero siguieron a la baja, mientras que las plantillas en el sector servicios se mantuvieron sin cambios, poniendo fin a una secuencia de cinco años de creación de empleo.
Asimismo, en febrero se observó una mayor subida de los costes de los insumos y el ritmo de inflación se aceleró hasta alcanzar el más rápido de los últimos 34 meses. La aceleración del ritmo general de aumento fue impulsada por el sector manufacturero, donde los costes de los insumos subieron al ritmo más rápido desde diciembre de 2022, mientras que en el sector servicios aumentaron a un ritmo ligeramente más lento que en enero.
En este sentido, si bien la tasa de inflación de los costes de los insumos se aceleró en febrero, las empresas aumentaron sus precios de venta de manera algo más lenta.
«La economía de la zona euro parece estar sobre una base estable, debido a que los nuevos pedidos recibidos tanto por las firmas de servicios como por las empresas manufactureras han aumentado, lo que podría generar un crecimiento continuado de la actividad total durante los próximos meses», ha comentado Cyrus de la Rubia, destacando la contribución de Alemania a esta mejoría ante el aumento del gasto público en infraestructura y defensa, así como también por el fortalecimiento de la demanda del extranjero.
«Dada la expansión estable de la actividad económica y la inflación aún elevada en el sector servicios, no parece que el BCE esté interesado en cambiar su postura de mantener su política respecto a sus tipos de interés clave», ha añadido.