El presidente de Sudáfrica declara el desastre nacional por las inundaciones en KwaZulu-Natal

El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, ha declarado este lunes el desastre nacional tras las recientes inundaciones, que han dejado al menos 450 muertos y cerca de 4.000 viviendas destruidas, afectando a más de 40.000 personas en KwaZulu-Natal, ubicada en la costa este del país.

«Este es un desastre humanitario que exige un esfuerzo de socorro masivo y urgente», ha dicho, agregando que solicitará una sesión conjunta del Parlamento la próxima semana para garantizar que la legislatura pueda desempeñar un papel de supervisión en los esfuerzos de ayuda para los afectados.

En este sentido, ha señalado que el Ejecutivo pondrá a disposición de los hogares asistencia financiera a través de un sistema de cupones para reconstruir casas parcialmente dañadas, así como el inicio de la reconstrucción de los edificios afectados.

«Uno de los desafíos más apremiantes en las áreas afectadas es garantizar el suministro de agua potable, alimentos y refugio (…) Va a hacer falta un esfuerzo enorme para recuperarnos de este desastre», ha dicho, tal y como ha informado News24.

Las autoridades de Sudáfrica han ordenado este lunes el despliegue de 10.000 militares en la provincia de KwaZulu-Natal (este) para ayudar en las tareas de búsqueda y rescate.

Las Fuerzas Armadas sudafricanas han publicado un comunicado en su cuenta en la red social Twitter en el que han destacado que «la Fuerza de Defensa Nacional de Sudáfrica ha sido activada para ayudar en tareas de gestión de desastres en KwaZulu-Natal.

Así, han resaltado que «más de 30.000 personas se han visto afectadas por este desastre natural» y han apuntado que entre la infraestructura dañada hay «casas, escuelas, carreteras, puentes, edificios e infraestructura económica y empresarial».

De esta forma, han manifestado que se ha activado la operación ‘Carro’, que contempla la movilización de tropas regulares y reservistas con el objetivo de levantar alojamientos temporales, entregar agua potable y restaurar los suministros de luz y agua en las zonas afectadas.

Las Fuerzas Armadas desplegarán además medios aéreos para operaciones de búsqueda y rescate, evacuación, reconocimiento, transporte de tropas y entrega de ayuda humanitaria, mientras que médicos militares trabajarán en estas áreas.

Las autoridades sudafricanas elevaron el domingo a 443 el número de muertos por las inundaciones y agregaron que más de 60 permanecían desaparecidas, en medio de constantes peticiones realizadas este fin de semana por organizaciones humanitarias y grupos de la sociedad civil para la llegada de atención inmediata a decenas de miles de afectados.

Las inundaciones han sumergido parte de la ciudad costera de Durban y arrasado carreteras, domicilios y hospitales enteros. El presidente del país, Cyril Ramaphosa, se ha visto obligado a aplazar una visita de trabajo a Arabia Saudí para centrarse en la intervención del Gobierno contra el desastre.