Fósiles de una ‘bestia’ con cinco dientes, descubiertos en la Patagonia

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Paleontólogos han descubierto una nueva especie de mamífero con una peculiar dentadura, que han llamado Orretherium tzen (‘Bestia de los cinco dientes’) y que habitó la Patagonia durante el Cretácico.

Los fósiles encontrados en el yacimiento de Cerro Guido, valle del río de las Chinas, en la provincia chilena de Última Esperanza, corresponden a una mandíbula con cinco dientes y un molar del maxilar, de pequeño tamaño, los que fueron descubiertos en rocas de la Formación Dorotea (Cuenca Magallanes) con una antigüedad estimada de entre 74 a 72 millones de años (es decir, Cretácico superior, el último período del Mesozoico), obtenida a partir de dataciones radiométricas realizadas en el área. El hallazgo se publica en Scientific Reports.

El origen de su nombre deriva de dos raíces: “Orre” significa “dientes” en dialecto Aonikenk y “therium” es “bestia” en griego, una terminación que es empleada frecuentemente en géneros de mamíferos. Por otra parte, “tzen” significa cinco en Aonikenk, en una clara referencia a tener preservados cinco dientes consecutivos en su mandíbula.

Este espécimen posee una dentición más simple que la de los marsupiales y placentarios y se le clasifica como un mamífero meriodioléstido de la familia Mesungulatidae. Está próximamente emparentado con Mesungulatum y Coloniatherium, géneros encontrados en rocas del Cretácico superior (de unos 70 millones de años de antigüedad) en las provincias argentinas de Río Negro y Chubut, respectivamente; y Peligrotherium del Paleoceno (60 millones de antigüedad) encontrado en Chubut. En la actualidad, las especies del Cretácico se encuentran representadas por dientes aislados o mandíbulas que durante el proceso de fosilización perdieron la mayoría de sus dientes.

Dentro de este panorama, el descubrimiento de Orretherium es de suma importancia puesto que la mandíbula preservada, de menos de tres centímetros de largo, ostenta los cinco dientes en posición, permitiendo conocer la variación de la morfología dental en esta especie, informa en un comunicado el Instituto Antártico Chileno.

El paleontólogo argentino Agustín Martinelli, uno de los autores de la investigación, valoró la importancia de contar con este material tan bien preservado de un mamífero del Cretácico, ya que “es fundamental para conocer a esta nueva especie mesozoica y extrapolar su información para otros mamíferos encontrados en Argentina y el resto de Gondwana”, expresó.

Cabe precisar que a fines del Mesozoico, los ecosistemas terrestres eran muy diferentes a los actuales y los fósiles que se encuentran en rocas cretácicas de Magallanes están revelando una historia fascinante justo en el momento anterior a la gran extinción de los grandes dinosaurios y otros reptiles (como los pterosaurios y mosasaurios). Por medio de estos registros, los investigadores pueden establecer que los mamíferos habitaron este territorio y sobrevivieron a esta gran extinción.

Los fósiles encontrados son muy importantes para entender el “rompecabezas” de la historia evolutiva de los mamíferos durante la Era de los Dinosaurios y se suman al Magallanodon baikashkenke, primer mamífero del mesozoico chileno descubierto, correspondiente al grupo de los gondwanaterios y de similares características a un coipo.