La inflación tocará techo en la eurozona este año para relajarse en 2022

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La inflación tocará techo en la eurozona a lo largo de este año para posteriormente moderarse en 2022 debido a la subida de los precios de la energía y a varios factores transitorios, entre los que se incluyen los problemas de aprovisionamiento, los cambios fiscales y el ‘efecto de base’ de un gran salto respecto de los mínimos del pasado año.

Así lo ha explicado el responsable Global de Economía y Estrategia de Allianz Global Investors, Stefan Hofrichter, en un encuentro celebrado este jueves con los medios.

Los estímulos fiscales son otro factor a tener en cuenta por los inversores en el segundo trimestre, ya que podrían traer consigo un significativo aumento de la inflación a partir del segundo trimestre de 2021, tras la rápida recuperación económica.

“Teniendo en cuenta todos estos factores, es posible que la inflación sea incluso más elevada de lo esperado después de 2021, o al menos que los mercados descuenten una mayor probabilidad de este
resultado”, ha señalado Hofrichter.

Con el aumento de la inflación y los bancos centrales dispuestos a endurecer la política monetaria más tarde o más temprano, es probable que las rentabilidades de los bonos avancen a partir de este punto, ha añadido el responsable de Economía y Estrategia de Allianz GI.

CRECIMIENTO ECONÓMICO

Allianz GI cree que los indicadores de confianza de la eurozona sugieren que la actividad económica ya ha subido una marcha, lo que apunta a la posibilidad de una recuperación “sólida y generalizada” una vez que se hayan relajado las medidas de contención del virus en el segundo semestre.

La política económica del Banco Central Europeo (BCE) seguirá siendo clave para el crecimiento, con un carácter “acomodaticio” aunque puede que su programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP) no se prolongue más allá de marzo de 2022.

Esa mejora económica debería favorecer también a los beneficios corporativos, según ha explicado Hofrichter, que considera que estos probablemente sean el principal factor de impulso de la rentabilidad de la renta variable en 2021.

“El crecimiento económico ha vuelto con fuerza, lo que ha dado impulso a los mercados de capitales, aunque es probable que este crecimiento no recupere la tendencia anterior a la pandemia durante años”, ha destacado Hofrichter.

En Estados Unidos, Allianz prevé episodios de volatilidad en los mercados financieros con un sesgo “constante” hacia los sectores de valor y cíclicos durante todo este año, en tanto que espera que el sector financiero se comporte bien, al igual que el de la energía y las materias primas.

Asimismo, la entidad ve posible que las rentabilidades también continúen subiendo, con un avance del rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años hasta una horquilla de entre el 2% y el 2,25% con el tiempo.

LA INVERSIÓN SOSTENIBLE, EL NUEVO ESTÁNDAR

El argumento a favor de la inversión sostenible seguirá reforzándose a medida que avance el segundo semestre de 2021 y los factores ESG (medioambientales, sociales y de buena gobernanza) serán críticos para valorar una nueva serie de riesgos e identificar oportunidades desconocidas hasta la fecha.

“Evaluar a las empresas de todo el espectro de los factores ESG e interactuar de forma activa con ellas para impulsar el cambio será crítico para poner a prueba su resiliencia en este entorno. La clave consiste en identificar aquellos factores que son más influyentes para cada empresa individual”, ha defendido Hofrichter.