La opción mayoritaria tras un fallecimiento es la incineración, por Interfunerarias

La compañía de servicios funerarios a nivel nacional Interfunerarias asegura que en los últimos años ha habido un cambio en las decisiones funerarias de los ciudadanos españoles debido a las condiciones de la pandemia y el aumento de la tasa de mortalidad mundial.

Aunque antes del 2019 la inhumación (o enterramiento) era el servicio funerario más solicitado en el país, la incineración o cremación ha crecido desde hace una década hasta alcanzar su punto más alto en el año 2020, cuando se cremaron el 45 % de las personas fallecidas en España debido, en parte, al COVID-19.

En la actualidad, la cremación es la opción más buscada por las personas que se enfrentan al fallecimiento de un ser querido, por ello, existen diferentes centros que ponen a disposición de las personas afectadas todo un servicio de orientación, traslado y cremación para facilitar el proceso y acompañar a los familiares.

La incineración es la principal opción ante el fallecimiento de un ser querido

La incineración, también conocida como cremación, es un proceso de combustión completa que se realiza en los cuerpos fallecidos hasta que se convierten en cenizas. Hoy en día, este procedimiento se ha convertido en la principal opción ante la muerte de un ser querido y en este contexto, la Organización Mundial de la Salud recalca la importancia de realizarlo con altas medidas de bioseguridad.

De acuerdo a los datos aportados por la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef), más de la mitad de las incineraciones realizadas en los últimos años se han llevado a cabo en zonas urbanas. No obstante, debido a la apertura de crematorios en diversas zonas del país, se espera que esta cifra continúe creciendo en el futuro. La Asociación de Funerarias proyecta que para 2025, la cifra de incineraciones nacionales aumente al 60 %.

¿Por qué los ciudadanos españoles están optando más por la incineración?

Adicionalmente a las razones ya mencionadas, desde Interfunerarias, también destacan el beneficio económico, ya que este servicio funerario suele tener un coste económico inferior en algunas poblaciones por el elevado precio de adquisición de algunas unidades de enterramiento. Tanto la falta de espacios en los cementerios, así como el hecho de tener cada vez más alternativas para dar reposo final a las cenizas, suponen también motivos para inclinarse por la cremación.

La cremación es un proceso que se hace con respeto hacia los familiares de la persona fallecida y a su memoria y el acto de esparcir las cenizas se puede considerar un homenaje y un especial último adiós.