El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, ha indicado este lunes que estudian el fin de semana del 18 y 19 de abril como nueva fecha más probable para celebrar la final de la Copa del Rey Mapfre en el estadio de La Cartuja de Sevilla.
De confirmarse, sería el fin de semana anterior al sábado de Feria, 25 de abril, en el que estaba previsto que tuviera lugar el evento deportivo. Fuentes de la RFEF han confirmado a Europa Press, que el cambio de fecha es seguro, a espera de cerrar la fecha concreta con las autoridades.
Louzán ha aclarado este posible cambio en una intervención en la Universidad de Navarra este lunes, en línea con lo comentado este fin de semana en Castellón durante la celebración de la Supercopa Iberdrola de fútbol femenino.
En esta línea, el presidente del organismo aseguraba en una entrevista radiofónica en diciembre que estaban buscando «la mejor solución». «Hay que tener en cuenta que antes se utilizaba La Cartuja solo para la final de Copa y ahora juega allí el Betis sus partidos de liga y de la UEFA», afirmaba.
Louzán quiso dejar claro que la disputa de la final en Sevilla no está en riesgo. «No existe ninguna otra posibilidad, de modo que será Sevilla 2026, Sevilla 2027 y Sevilla 2028», ha zanjado cuestionado al respecto.
La Subdelegación del Gobierno y el Ayuntamiento habían advertido días atrás de la complejidad de garantizar la seguridad y los servicios básicos un fin de semana donde, además, tiene lugar el Gran Premio de España del Mundial de Motociclismo en Jerez de la Frontera (Cádiz), a escasos 90 kilómetros de la capital andaluza, en el que se dan cita decenas de miles de aficionados al deporte de las dos ruedas.
El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Antonio Muñoz, también había instado al alcalde a que llevara a cabo «las gestiones necesarias» para evitar la coincidencia de ambos eventos –final de Copa y Feria de Abril– dado que, en su opinión, esa coincidencia provocaría «importantes distorsiones en los servicios públicos», especialmente en los dispositivos policiales, que requerirían «un refuerzo extraordinario».