La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) reivindica, con motivo del Día Mundial de la Medicina de Familia 2026, el valor estratégico de la Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) para el presente y el futuro del Sistema Nacional de Salud y reclama a las administraciones sanitarias un compromiso estructural y sostenido que permita desarrollar la especialidad al máximo
La evidencia pone de manifiesto que el desarrollo hasta el máximo competencial y de la especialidad y la máxima orientación a las necesidades clínicas en las consultas de la especialidad beneficia tanto al conjunto del Sistema Nacional de Salud —en términos de eficiencia y de resultados en salud— como al conjunto de la población.
Esta evidencia existente pone de manifiesto que:
- Mantener un mismo médico de familia durante 15 años reduce un 25 % la mortalidad.
- Esta longitudinalidad disminuye un 30 % el uso de urgencias y un 28 % las hospitalizaciones.
- En pacientes con enfermedad cardiovascular crónica, mantener el mismo médico/a reduce un 10 % la mortalidad y un 12 % las hospitalizaciones.
- En diabetes tipo 2, una alta continuidad asistencial reduce entre un 25 % y un 53 % el riesgo de mortalidad.
- La falta de acceso suficiente a médicos de familia se asocia con menor esperanza de vida poblacional.
- La evidencia científica concluye que la continuidad asistencial médico-paciente puede ser literalmente «una cuestión de vida o muerte».
La Medicina de Familia acompaña a las personas durante toda su vida, resuelve la inmensa mayoría de los problemas de salud y mejora los resultados clínicos gracias a la continuidad asistencial. Hablar del futuro del sistema sanitario implica necesariamente hablar del futuro de la Medicina Familiar y Comunitaria.
Así, para la semFYC, analizar en este proceso en el que se ve inmersa la evolución de la elección MIR sin contextualizar el volumen estructural de plazas ofertadas conduce frecuentemente a interpretaciones parciales o erróneas sobre la situación real de la especialidad. La semFYC respalda que «la Medicina Familiar y Comunitaria no es una especialidad ‘de mínimos’, es una especialidad de máximos»:
- Máxima capacidad de resolución clínica.
- Máxima orientación a la complejidad asistencial.
- Máxima longitudinalidad.
- Máxima accesibilidad, cercanía y equidad.
- Máxima capacidad de impulsar la salud comunitaria.
- Máximo impacto en salud poblacional.
- Máxima capacidad de vertebrar el Sistema Nacional de Salud.
Al mismo tiempo, la semFYC advierte que la especialidad continúa afrontando importantes desafíos estructurales que limitan su pleno desarrollo profesional y clínico. Entre ellos, la presión asistencial, la sobrecarga burocrática en consulta, la ausencia de planificación para cubrir la tasa de reposición natural, la falta de estabilidad profesional, las dificultades para garantizar la longitudinalidad o la insuficiente inversión específica y finalista en Atención Primaria desde los distintos niveles de la Administración.
Por ello, la sociedad científica reclama:
- Mantener una política sostenida de convocatoria MIR que garantice adecuadamente la tasa de reposición de especialistas.
- Adaptar la planificación de recursos humanos sanitarios a las necesidades demográficas y epidemiológicas actuales y a las previsiones futuras.
- Impulsar modelos organizativos que permitan proteger la longitudinalidad y el tiempo clínico en consulta.
- Incorporar políticas activas de conciliación y estabilidad profesional para atraer y retener el talento.
- Reforzar la investigación y la docencia en Medicina Familiar y Comunitaria.
- Garantizar presupuestos finalistas suficientes para Atención Primaria y los distintos ámbitos de la salud comunitaria.
- Favorecer entornos profesionales que permitan desplegar todas las competencias clínicas de la especialidad.
En paralelo, la semFYC considera especialmente relevante incorporar al debate sanitario actual la necesidad de preservar la dimensión humana y compasiva de la práctica clínica en un contexto cada vez más mediado por la tecnología y la inteligencia artificial, en línea con la campaña internacional impulsada este año por WONCA.
La tecnología debe ayudar a cuidar mejor, pero nunca sustituir aquello que hace única a la Medicina de Familia: la relación humana, el conocimiento profundo de las personas y la capacidad de acompañar.
Porque ejercer Medicina Familiar y Comunitaria al máximo requiere tiempo clínico, estabilidad, longitudinalidad, capacidad resolutiva y una Atención Primaria suficientemente financiada y priorizada.
Y porque no existe un sistema sanitario fuerte sin Medicina Familiar y Comunitaria fuerte: MFyC al máximo.
Fuentes:
- Continuity of care with doctors—a matter of life and death? A systematic review of continuity of care and mortality (https://bmjopen.bmj.com/content/8/6/e021161)
- Contribution of Primary Care to Health Systems and Health (https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1468-0009.2005.00409.x?msockid=180d408cb4436d8c29275697b5eb6c9b)
- La continuidad con el mismo profesional médico o de enfermería reduce un 30 % los ingresos hospitalarios en pacientes domiciliarios (https://www.clinicbarcelona.org/noticias/la-continuidad-con-el-mismo-profesional-medico-o-de-enfermeria-reduce-un-30-los-ingresos-hospitalarios-en-pacientes-domiciliarios)
- The continuity of care in primary care is associated with a more favorable prognosis in patients referred to a cardiology service (https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40389077/)
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