Las normas para una piscina comunitaria en una propiedad horizontal, por Bazán Abogados

Ante la llegada del verano, la idea de construir y disfrutar de una piscina gana fuerza en muchas comunidades de vecinos que cuentan con el espacio para instalarla. A día de hoy, una obra de este tipo se considera una modificación del uso de un elemento común y para llevarla a cabo es necesario cumplir con el procedimiento estipulado por la ley.

Además, según el despacho Bazán Abogados, especializado en temas de propiedad horizontal, cada comunidad de vecinos cuenta con disposiciones propias con respecto a las normas de uso de la piscina y otros espacios comunes. Por ejemplo, en algunas se permite el acceso de invitados externos y en otras no.

Una piscina nueva se considera un cambio de uso de un elemento común en la propiedad horizontal

El artículo 17.3 de la Ley de Propiedad Horizontal dispone que el establecimiento de un nuevo servicio común de interés general, como es la construcción de una piscina, debe ser votada por los 3/5 partes del total de los propietarios que, a su vez, representen las tres quintas partes de las cuotas de participación. El proyecto necesita un voto afirmativo de las tres quintas partes, tanto de las cuotas de participación como del total de los propietarios.

Al considerarse por la doctrina del Tribunal Supremo como un cambio de uso de un elemento común, todos los vecinos están obligados a sufragar el gasto de instalación y los de mantenimiento.

¿Es posible invitar a personas ajenas a la comunidad?

No hay una respuesta unívoca a esta pregunta. La asistencia de invitados o su prohibición está estipulada en el estatuto de régimen interno de la comunidad de propietarios. Según comentan en el despacho Bazán Abogados hay tres situaciones posibles.

En las comunidades en las que no hay regulación, cualquier propietario podría invitar a quien desee a la piscina siempre que se haga un uso adecuado de las instalaciones y se respeten los límites de aforo y las demás normativas comunitarias.

Otro caso posible es que la comunidad disponga de un sistema de pases o invitaciones asignados por vivienda. Esto supone un uso equitativo de la piscina y los espacios comunes. Algunas comunidades disponen de control de acceso y otras simplemente apelan a la responsabilidad de los vecinos.

Por último, en las comunidades en las que está estipulada la prohibición, la norma se debe respetar. En algunas ocasiones puntuales es posible tramitar permisos ante las autoridades de la comunidad o el administrador de fincas.

Abogados Bazán se especializa en resolver conflictos de propiedad horizontal o comunidades de vecinos para lograr que la convivencia sea más saludable y armoniosa para todos.