Los análisis del Banco Central Europeo concluyen que billetes y monedas no transmiten el coronavirus

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

El Banco Central Europeo (BCE) ha publicado un informe en el que concluye que billetes y monedas no transmiten el virus, que el riesgo es muy bajo y que el uso de dinero en efectivo es plenamente seguro a efectos sanitarios.

El efectivo, según el BCE, “se considera un refugio seguro en todas las situaciones de crisis, incluida la pandemia de la Covid-19. En tiempos de inseguridad, las personas tienden a aumentar sus reservas de efectivo por precaución”. De hecho, el aumento de la demanda general de efectivo durante la pandemia fue extraordinario en comparación con los años anteriores, “principalmente debido a una mayor demanda de reserva de valor seguro por parte de los ciudadanos de la zona del euro”, señala el informe.

En cuanto a la transmisión del virus a través del efectivo, los resultados de las pruebas realizadas en los análisis encargados por el BCE muestran que cuando se aplica una carga viral alta, el virus puede sobrevivir en las superficies de los billetes y monedas durante varios días, aunque a niveles muy bajos. Para propiciar el contagio el virus debe transferirse a la piel humana (dedos) y luego de la mano a las vías mucosas. Por lo tanto, era necesario estudiar la transferencia del virus de los billetes y monedas a los dedos humanos y artificiales para evaluar completamente cualquier riesgo de transmisión del SARSCoV-2 mediante billetes y monedas.

De este modo, los datos de las nuevas pruebas de transferibilidad efectuadas a instancias del BCE muestran que el virus SARS-CoV-2 solo se transfiere del dinero en efectivo al dedo humano en cantidades muy bajas. Los niveles están por debajo de lo que se necesitaría para ser infeccioso, lo que hace que el riesgo de transferencia sea muy bajo. Tanto los billetes como las monedas se comportan de manera muy similar a este respecto, con el acero y el PVC transfiriendo un poco más que la moneda.

Por último, señala el análisis del BCE, existe una creciente evidencia de que el contacto físico no es la principal vía de transmisión sino que el contribuyente más significativo a la propagación del virus entre las personas es la transmisión a través de los fluidos respiratorios y el aire (transmisión por aerosoles).

Con base en los resultados de las pruebas del BCE, la literatura científica reciente sobre la transferibilidad del SARS-CoV-2 y también los hallazgos previos sobre los virus de la gripe aviar y la gripe porcina, se puede concluir -insiste el Banco Central- que el riesgo de transmisión a través de billetes y monedas es muy bajo, y que el efectivo es seguro.

En sus conclusiones recuerda el BCE que “había mucho desconocimiento al comienzo de la pandemia y que se tomaron decisiones y acciones sin conocer el contexto completo, a veces basadas en miedos irracionales, como el miedo a usar efectivo” y añade que “este documento y la investigación contribuyen a cerrar la brecha de conocimiento sobre el impacto del SARS-CoV-2 en el papel de los billetes y monedas en euros”.