Los analistas recomiendan mantener posiciones ante el conflicto entre Ucrania y Rusia

Los analistas de mercados recomiendan a los inversores mantener sus posiciones en renta variable pese a la volatilidad que se está registrando debido al conflicto entre Ucrania y Rusia, que ha impactado con fuerza los mercados y provocado una gran volatilidad.

De hecho, el 24 de febrero, primer día de los ataques, el Ibex 35 registró una caída del 2,86%, en tanto que la Bolsa de Londres cedió un 3,82%, lo mismo que el CAC 40 de París y del DAX alemán, y el FTSE MIB de Milán perdió más de un 4%. La Bolsa de Moscú se llevó la peor parte con un desplome del 38%.

Al día siguiente, sin embargo, los mercados repuntaban. El Ibex 35 subió un 3,5%, una revalorización similar a la de los principales índices europeos: Londres avanzó un 3,91%; París, un 3,55%; Fráncfort, un 3,67%, y Milán, un 3,59%. La Bolsa de Moscú repuntó un 26%.

La jornada del pasado lunes fue una de las más volátiles, según destaca Openbank en un comentario: los principales índices europeos llegaron a caer casi un 5%, para recuperarse posteriormente y registrar avances del 1% en tan solo cinco horas.

Joaquín Robles, analista de XTB, ha explicado a Europa Press que es probable que el Ibex 35 «continúe sufriendo una fuerte volatilidad durante las próximas semanas», ya que a toda la actualidad que rodea el conflicto bélico «se le empezarán a sumar las consecuencias económicas de una inflación tan alta».

Ante esta situación de volatilidad, los expertos señalan que hay que intentar evitar tomar decisiones precipitadas. El responsable de investigación y análisis de Schroders, Duncan Lamont, ha indicado que si bien invertir en Bolsa es arriesgado a corto plazo, no lo es tanto a largo plazo.

«Es cierto que no puede descartarse por completo la posibilidad de perder dinero a largo plazo. Sin embargo, es un hecho muy poco frecuente», ha insistido.

Además, ha añadido que aunque el efectivo pueda parecer más seguro, «las posibilidades de que su valor se vea disminuido por la inflación son mucho mayores».

En otros periodos de la historia en los que se registró una incertidumbre similar, los inversores pudieron registrar incluso buenos retornos: el S&P 500 ha generado una rentabilidad promedio en 12 meses de más del 15% si el índice del miedo (VIX) se sitúa entre 28,7 y 33,5, y más del 26% si superaba el 33,5%, según destacan desde Schroders.

«Los periodos de mayor volatilidad e incertidumbre han sido cuando los inversores más arriesgados han obtenido mejores rentabilidades», ha incidido Lamont. «Como ocurre con todas las inversiones, el pasado no es necesariamente una guía para el futuro, pero la historia sugiere que los periodos de mayor temor, como el que estamos viviendo actualmente, han sido mejores para la inversión en Bolsa de lo que cabría esperar».

El cofundador de Flossbach von Storch, Bert Flossbach, ha incidido a Europa Press en que este no es el momento para vender las acciones, sino que «sería mejor comprarlas», ya que es ahora cuando las buenas empresas son castigadas «injusta o indebidamente».

Flossbach ha señalado que el nerviosismo en los mercados de capitales seguirá siendo alto y que los inversores deberán soportar las fluctuaciones de los precios: «Ese es el precio que deben estar dispuestos a pagar en un mundo de rendimientos reales negativos para poder obtener una rentabilidad adecuada a largo plazo».

El socio y director de desarrollo de negocio de la gestora Lonvia Capital, Iván Díez, ha señalado en declaraciones a Europa Press que el inversor «debe entender dónde está invirtiendo» y «huir del corto plazo».

«La calidad de los modelos de negocio debe primar sobre el resto», ha destacado, y ha hecho hincapié en que si el inversor se pone nervioso ante la volatilidad de los mercados que se está registrando, probablemente su perfil de riesgo no sea el adecuado.

Por último, el director de Estrategia de Inversión de ING, Francisco Quintana, ha puntualizado en un análisis que las Bolsas se han recuperado bien de otros conflictos bélicos inesperados: en el caso de las guerras de Afganistán e Irak y la invasión de Crimea, los mercados cayeron más de un 10%, pero remontaron tan solo seis meses después.

«Las reglas más antiguas de la inversión, diversificación, largo plazo y cabeza fría, han demostrado funcionar también en momentos de tensión», ha recalcado.