Lo revela un estudio de Agget, la patronal de empresas de trabajo temporal, que, sin embargo, calcula que el flujo migratorio, en términos generales, descendió un 10,1% respecto al año anterior.
De este casi medio millón de personas que probaron suerte en otro punto del mapa, el 48,9% tenía un puesto de trabajo, el 19% estaba en paro, el 14% era estudiante y el 9,% se dedicaba a labores del hogar.
El destino más atractivo sigue siendo Madrid, con 10.700 vecinos nuevos, el equivalente al 14,5% de las personas que abandonaron las dos Castillas y Extremadura en 2010.