“Se están reduciendo inversiones en los proyectos turísticos cuando más falta hacen”

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El turismo enogastronómico ofrece un gran potencial para cualquier destino con recursos como vinos, aceites, quesos, jamón o embutido entre otros, siendo en ocasiones un producto complementario para otros como la naturaleza o la cultura.Fernando Valmesada, Co-fundador de The WineStorming explica que en nuestro país, se comenzó a apostar de por este tipo de sector turístico con el objetivo de posicionar nuestro país en el mercado nacional e internacional a través de experiencias y productos asociados a destinos gastronómicos de referencia. “Debemos diseñar políticas turísticas específicas que nos diferencien”, añade Valmaseda.

Las políticas de impulso del turismo enograstronómico, han fomentado principalmente, sinergias con sectores como el agrario, el pesquero, el ganadero y el productivo, contribuyendo a su integración en el sector turístico y creando un producto gastronómico diverso y experiencial.
En España, gracias a la Secretaría de Estado de Turismo y a la Asociación de Ciudades Españolas del Vino (ACEVIN), han desarrollado durante más de 10 años, el enoturismo en torno al proyecto “Rutas del Vino de España”.

El Co-fundador de The Wine Storming, insiste, en la falta de inversiones en este tipo de proyectos, en la importancia de que en este producto turístico gastronómico participen los diferentes sectores implicados y en la definición de unos estándares de calidad. Para ello, es imprescindible, establecer estrategias propias que permitan implicar a las Comunidades Autónomas y aportar al turismo enogastronómico un carácter diferencial, sin olvidar la creación de un producto reconocible por el mercado y en el propio territorio.