Túnez exhibe sus museos como reclamo turístico

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Este repaso por los museos tunecinos es un compendio que abarca los más impresionantes recintos culturales del país, de norte a sur, y que conforman un reclamo por descubrir para el visitante: 

Museo Nacional del Bardo: Considerado como uno de los museos más importantes del mundo por la calidad y variedad de sus piezas arqueológicas y principalmente de sus mosaicos romanos. Compuesto por cinco departamentos, contiene piezas fechadas desde la Prehistoria hasta el Túnez de los siglos XIX y XX. Sus colecciones púnicas y sus mosaicos románicos suman más de un millar de obras expuestas. El edificio fue concebido en su origen como un palacio. Sin embargo, en 1882 se transformó en museo, ampliándose 17 años más tarde con un segundo espacio que, debido a su calidad arquitectónica, es hoy parte integrante del Museo Nacional de Túnez capital. El próximo día 18 de Mayo, coincidiendo con el Día Mundial de los Museos, se inaugurarán las obras de restauración del Bardo.

Museo Arqueológico de Sousse: Tras el Museo del Bardo, es el segundo más importante de Túnez. Construido
junto a las murallas de la Kasbah, expone una colección de mosaicos romanos de los siglos II y V AC. El visitante
podrá observar motivos clásicos de la mitología greco-romana así como mosaicos ilustrativos de la vida en la
Túnez románica, importante región durante el período de la Antigüedad Clásica. Además, existen unas catacumbas
que ilustran varios pasajes del Cristianismo. 

Museo Lella Hadhria en Djerba: Comprende una colección imperdible de más de 1.000 piezas históricas, lo que conforma la muestra más rica del país. Un repaso por la influencia del arte islámico en el Mediterráneo a través de obras maestras de la caligrafía, de la miniatura y la cerámica árabe-islámica y autóctona de Túnez.

Ecomuseo Eden Palm de Tozeur: Un espacio sorprendente en el que confluyen todos los elementos culturales y sociales del desierto, así como una exposición del verdadero tesoro de esta zona: la palmera datilera y su fruto, el dátil. En ella se pueden conocer datos tan curiosos como que la palmera no es un árbol, sino una planta, que pueden vivir más de 150 años, que con el dátil se pueden realizar confituras, pastas, dulces, batidos, entre otros productos. En este espacio, de hecho, hay un taller en el que se producen todo este tipo de manjares.