Fernández de Sousa dijo en Onda Cero que, de lo que vendió, "un tercio del importe del dinero de la venta lo metí en forma de préstamo para ayudar a la tesorería de la empresa". Añadió que los motivos que le llevaron a actuar de esta forma fueron problemas personales y necesidad de tesorería en Pescanova.
Respecto a las críticas por parte de otros accionistas sobre la ocultación de información, Sousa afirmó que la información que él tenía era que "los precios estaban subiendo y que todo iba a marchar mejor".
Finalmente, aseguró que la situación actual de la empresa "es viable" y no consideró la opción de prescindir de trabajadores. Para el presidente, el futuro de Pescanova reside en sus activos, que los definió como "únicos e irrepetibles".