El móvil gratis, historia

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Las compañías de telecomunicaciones no están escapando a la crisis económica y eso a pesar de que, tal y como nos recordaba Bruselas hace unas semanas, tenemos unos precios de Internet y telefonía móvil mucho más caros que la media de la UE. Como medida preventiva en el control de costes Vodafone se ha sumado a Movistar y corta el grifo a los móviles gratis para nuevos clientes. Si señores, lo único bueno que tenía llegar al mes 18 de permanencia, esa ilusión por ver "que móvil me ofrcen" es historia. A partir del 10 de abril, Vodafone ofrecerá a los clientes que se quieran pasar a su red terminales sin subvencionar, aunque sí los venderá a plazos: en 12, 18 o 24 meses, como casi todo en esta vida. Como parte del pago se aceptarán los móviles viejos, ahora tan de moda en las recompras. ¿Y qué pasa si nos roban el móvil? ¿qué hay que seguir pagando por algo que ya no tenemos? Pues para eso han creado un negocio de nuevos ingresos: los seguros. En cuanto a los antiguos clientes, los de toda la vida, no se les fideliza al cien por cien puesto que aunque se mantienen los programas de puntos habrá móviles gratis y otros en los que habrá que pagar, bien dejando el antiguo, bien financiando la diferencia. Verdad es que con estos cambios de trata “mejor” al cliente antiguo que al que acaba de llegar, pero también es cierto que no se incentiva de ninguna manera el llevar uno, dos, tres o diez años en una compañía móvil. Tampoco se cuida al cliente, a ese que paga bien y apuesta por permanecer en la compañía. Es más se les encamela con tarifas prometidas que cuando llegan a su fin escuecen en la factura. En ese momento, cuando se acaban los compromisos de permanencia empieza la venganza por lo recibido hasta el momento. Son los fenómenos que yo califico de extraterrestres: llamadas que no has realizado, mensajes que se tarifican al triple, pluses que no has contratado y una larga lista de abusos de los que les darían cuenta mejor en una organización de consumidores. Lo único que recibes cuando amenazas con dejar "tu compañía de toda la vida" es un lo siento srta Buera para días después acabar hablando con una máquina que te ofrece todo tipo de móviles y descuentos por doquier. ¿En qué quedamos? No me gustaba lo antiguo. No me gusta lo nuevo.