Universitarios sin trabajo

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Entre ellos, hay uno que,  aunque amortiguado socialmente, merece una seria reflexión. Me refiero a los universitarios sin trabajo.  En sus dos vertientes. Por una parte los  que han tenido un puesto de trabajo y la crisis les ha expulsado del mercado laboral. Por otra, los universitarios jóvenes que, con la carrera recién terminada, no tienen posibilidad de incorporarse, Ambos deambulan por las bolsas de trabajo de los colegios profesionales o  en las colas del paro y sufren los inconvenientes de la falta de experiencia o de la edad excesiva.  Forman parte de esa fría estadística del desempleo que, con independencia de sus cifras, va teniendo una creciente repercusión social.

Con el mayor respeto a los demás, los universitarios no son parados cualquiera, La Sociedad, el Estado, las familias, han invertidos mucho tiempo y muchos medios en formarles, y todavía muchas familias siguen haciendo esfuerzos por mantenerles. Son un gran colectivo silencioso que no tiene la protección sindical al uso y que, en general, no usan la pancarta reivindicativa.  Lectores de Boletines Oficiales esperando convocatorias de plazas que no acaban de salir,  expertos en la presentación de currículos con la mejor estética creativa o alumnos de los masteres del después..
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.Algo funciona mal en un país que tiene este gran capital humano aparcado en la inactividad y que contempla la posibilidad de emigración cualificada para que personas con la maleta llena de conocimientos, viajen a ponerlos a disposición de  los cortijos económicos de la Europa Central o de las economías  emergentes al otro lado de los charcos. Y, mientras,  en  los Boletines Oficiales  proliferan leyes y decretos que responden a imperativos impuestos. Y más recortes y más ajustes

Pero, en esos Boletines y en las propuesta legislativas,  faltan apartados  y debates que atendiendo a imperativos sociales, den respuesta a este gran  problema de tantos universitarios sin trabajo,

 

José Antonio Saldaña Peña