¿Por qué está impactando tan fuerte la psicología en Santander?

Al buscar psicóloga en Santander, uno se puede encontrar con la directora de Miriam Rubio-Psicología Integral. En una consulta luminosa y agradable, recibe a sus pacientes con una de esas sonrisas que generan confianza de inmediato.

«Te lo explicaré con una historia», empieza a contar la experta: «Un caminante, al que vamos a llamar Ibrahim, encontró un genio en una lámpara mágica. Este le obsequió un par de sandalias y le dijo que con ellas podría hacer todo su recorrido en busca de los tesoros de la vida.

Las sandalias eran tan livianas como el aire y tan suaves como la más delicada seda. Cuando se las colocó en los pies casi podía sentir que estaba descalzo, pero con la piel protegida contra espinas y pedruscos. Eran las sandalias más cómodas que había probado jamás. Pero el genio le hizo una advertencia: son unas sandalias diseñadas especialmente para tu peso, de modo que si tu peso aumenta, comenzarás a sentir dolores e incomodidad, de manera que debes asegurarte no cargar cosas que te estorben.

A lo largo del viaje, irás encontrando tesoros. Estos serán momentos felices de todo tipo, pero ellos no tienen carga alguna. Podrás ir guardando esos tesoros en tus bolsillos sin aumentar el peso de tu cuerpo. Sin embargo, voy a colocarte una mochila en la espalda. Cómo notarás, esta mochila no pesa absolutamente nada en este momento, pero con el correr del viaje es probable que empieces a cargar en ella cargas pesadas sin darte cuenta.

El caminante comenzó su aventura de una manera tan placentera y cómoda que no sentía el más mínimo agotamiento en el andar. Constantemente, iba encontrando los tesoros ocultos de la vida que se presentaban ante él con total docilidad en forma de momentos felices, amor, alegría, diversión, placer. Fueron transcurriendo los días en los que su viaje era un paseo muy ameno. Sin embargo, comenzó a sentir que las sandalias ya no eran lo que antes. Al principio las notó un poco más rígidas, pero luego empezaron a aparecer dolores. Incluso hasta sintió como que salían unas puntas de clavos de la suela y comenzaban a lastimarle la planta del pie.

Con el objeto de revisarlas, se sentó un momento en una piedra, pero al quitarse las sandalias seguían siendo tan livianas como el aire y tan suaves como la más delicada seda. Entonces recordó la advertencia del genio y se quitó la mochila. Lo primero que notó es que era muy pesada, pero al abrirla se dio cuenta de que tenía cargas en forma de pequeños rencores, miedos y pensamientos negativos, que, sin darse cuenta, habían ido acumulándose en ella a lo largo del viaje de una manera que parecía que no existían, pero sí estaban sobre sus hombros. Cargando el peso en su cuerpo que estaba haciendo que las delicadas sandalias se convirtiesen en algo tan incómodo y que el viaje estuviera perdiendo eficacia para encontrar los tesoros de la felicidad.

Su andadura en los últimos tiempos había sido mucho más dificultosa y lenta y, por lo tanto, encontraba menos tesoros que al principio, es decir, que estaba teniendo una calidad de viaje mucho menos placentera. Entonces, vació la mochila y se quitó de encima todos esos rencores, pensamientos negativos, miedos, volviendo a ser la mochila tan liviana como el aire. Al ponerse de pie, se dio cuenta de que las sandalias nuevamente eran lo cómodas que habían sido al principio y prosiguió su viaje de la misma manera en que lo había iniciado, es decir, andando con eficacia y completo placer en su recorrido por la vida».

Miriam, psicóloga en Santander continuó explicando: «Esto es lo que hacemos en el 80 % de las terapias. A lo largo de nuestro viaje por la vida, es inevitable que algunos pensamientos inconscientes se vayan acumulando sin que nos demos cuenta. Rencores, temores, pensamiento rumiatorios. Son todas las cargas que pesan en nuestra mochila y hacen más ineficiente y dificultoso nuestro pasaje por la vida. Para eso estudiamos, para eso nos preparamos, de modo que en una charla relajada y amable podamos identificar y, con ciertas técnicas, eliminar ese lastre que cargan, sin darse cuenta sobre los hombros, gran parte de las personas».