Regalar un árbol en San Valentín para combatir la huella de carbono

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
/COMUNICAE/

La industria de la flor cortada emite cantidades importantes de CO2 cada año. Treedom anima a plantar árboles el 14 de febrero para reducir el impacto ambiental del día de los enamorados

¿Regalar flores en San Valentín es sostenible? La respuesta es no. Este clásico del 14 de febrero, aunque parezca muy romántico e inofensivo, tiene consecuencias importantes para el planeta, sobre todo, en lo que se refiere a la huella de carbono.

En Estados Unidos, por ejemplo, las cerca de 100 millones de rosas que son cultivadas y repartidas el día de San Valentín producen 9.000 toneladas métricas de CO2 desde que salen del campo hasta que llegan al consumidor. La explotación masiva, el uso de pesticidas, así como las grandes cantidades de agua utilizadas durante su cultivo, la energía empleada en invernaderos y otras instalaciones, y su posterior transporte, serían las causas principales de esa cantidad de emisiones.

Para combatir esta situación, Treedom, la plataforma que permite plantar árboles con tan solo un clic, apuesta por regalar árboles en vez de flores cortadas en San Valentín. Regalando un árbol de Caoba, por ejemplo, se podrían absorber 1.200 kg de CO2 en 10 años.

Plantar árboles de la plataforma, además, permite contribuir con el desarrollo y el empoderamiento de comunidades agrícolas de 17 países del mundo (principalmente África, Latinoamérica y Asia), dado que el árbol y los frutos generados por este les pertenecen. Con ello, se ofrecen oportunidades de autoabastecimiento alimenticio y de generación de pequeños micronegocios.

Un sistema que piensa en el medio ambiente
“Plantar un árbol con Treedom es todo un proyecto”, asegura Martina Fondi, responsable de los proyectos agroforestales de la plataforma. Los árboles siempre son autóctonos de la región y previamente se elabora todo un proyecto agroforestal para conseguir el mejor impacto sobre el lugar y sobre la comunidad.

“Para que el proyecto cumpla con todos los estándares medioambientales, nos aseguramos de formar también a los agricultores que los van a cuidar. Les damos recursos y herramientas para asegurar las mejores prácticas agroforestales”, explica Fondi.

El amor es mágico
Durante la campaña de San Valentín, Treedom animará a los usuarios a crear su propia receta del amor a través de un bosque. Cada árbol simboliza un ingrediente. Por ejemplo, el café estará vinculado con la locura, la macadamia con el compromiso, o el aguacate con la sabiduría. La combinación de los diferentes árboles dará un tipo de amor diferente.

“Con un árbol de Treedom mejoramos el medio ambiente y cooperamos con el desarrollo de regiones desfavorecidas. Nosotros apostamos por el consumo responsable y por hacer el mayor regalo, no por el tamaño, sino por su misión”, explica Federico Garcea, CEO y fundador de Treedom.

Fuente Comunicae