Telefónica registró unas pérdidas netas atribuidas de 4.318 millones de euros en 2025 derivadas de factores no recurrentes en las operaciones continuadas, como los costes de reestructuración o el deterioro de determinados activos, y por el impacto de las desinversiones en Latinoamérica.
En concreto, la compañía se anotó dichas pérdidas, superiores a las de 2024, que se situaron en 49 millones de euros, por el impacto extraordinario de reestructuraciones, que incluye el último Expediente de Regulación de Empleo (ERE) llevado a cabo por la empresa, con un coste de 2.049 millones de euros, y las desinversiones en Latinoamérica, que ascienden a 2.269 millones de euros.
No obstante, la compañía presidida por Marc Murtra se habría anotado, excluyendo Hispanoamérica de su perímetro, un beneficio neto ajustado de 2.122 millones de euros, un 7,9% menos respecto a un año antes, cuando logró 2.304 millones de euros.
Asimismo, la ‘teleco’ española elevó sus ingresos un 1,5%, hasta los 35.120 millones de euros, según ha informado este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La deuda financiera neta se redujo en torno a 1.400 millones de euros en el cuarto trimestre, hasta situarse en 26.824 millones a 31 de diciembre de 2025. En el conjunto del ejercicio, el endeudamiento descendió en 337 millones.
«Hemos cumplido en 2025 y estamos preparados para seguir haciéndolo en 2026. Hemos emprendido un camino de transformación de la compañía y hoy tenemos ante nosotros los primeros resultados que nos hacen ser optimistas y nos permiten seguir asumiendo con valentía riesgos calculados. Vivimos un periodo de más crecimiento y mayor rentabilidad, lo que me permite decir con satisfacción que Telefónica cumple», ha destacado Murtra.
La empresa ha celebrado que ha cumplido los objetivos financieros establecidos para 2025 con un crecimiento constante de los ingresos del 1,5%, del 2% en el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado y del 5,9% de la caja operativa ajustada después de arrendamientos.
Además, la ratio de inversión sobre ventas se ha situado en el 12,4%, con lo que también ha cumplido la meta de situarse por debajo del 12,5%. En cuanto al flujo de caja libre, ha terminado el año por encima de los 2.000 millones de euros en las operaciones continuadas, cuando en el tercer trimestre se había actualizado el objetivo de que se situara en torno a los 1.900 millones de euros.
Por segmentos, el negocio residencial (‘B2C’) generó unos ingresos de 5.408 millones de euros, el 59% del total; el negocio de empresas (‘B2B’) aportó el 23,5%, con 2.158 millones; y el negocio mayorista, el 17,5% restante, con 1.608 millones.
La rentabilidad del grupo se aceleró, con un aumento del 2% en el Ebitda ajustado, que alcanzó los 11.918 millones de euros en el conjunto del año, mientras que el Ebitda ajustado corriente se redujo un 1,6% en los últimos doce meses.
Telefónica, cuya inversión alcanzó en 2025 los 4.340 millones de euros (-7,2%), aumentó un 5,9% su caja operativa ajustada después de arrendamientos (OpCFaL), hasta los 5.081 millones, mientras que el flujo de caja libre de las operaciones continuadas se aceleró hasta 2.069 millones en el conjunto del año.
Entre las unidades globales, los ingresos de Telefónica Tech han aumentado un 18,9% en 2025, hasta los 2.222 millones de euros.
La compañía ha confirmado un dividendo en efectivo de 0,30 euros por acción para 2025, de los que están pendientes de pago 0,15 euros por título el próximo mes de junio, y la retribución para 2026 de 0,15 euros por acción en efectivo que se pagará en junio de 2027.
MAYORES INGRESOS Y MÁS RENTABILIDAD EN EL CUARTO TRIMESTRE
Telefónica generó unos ingresos de 9.174 millones de euros en el cuarto trimestre del año, con un crecimiento constante del 1,3%. En términos corrientes, las ventas se elevaron un 0,7% en el trimestre y cayeron un 1,5% en el periodo completo, impactadas por la evolución de las divisas.
La compañía cerró el cuarto trimestre con un «fuerte y favorable» posicionamiento en sus mercados ‘core’.
Así, Telefónica España volvió a presentar un «sólido» momento operativo en «su mejor año comercial» desde 2018, en tanto que los ingresos, el Ebitda ajustado y caja operativa ajustada después de arrendamientos registran crecimientos anuales al mismo tiempo por primera vez desde 2008.
En el último trimestre, los ingresos aumentaron un 1,8% y el Ebitda ajustado ha subido un 1,1%.
Telefónica Brasil continuó con su senda de crecimiento por encima de la inflación con unos ingresos y un Ebitda ajustado que aumentaron un 7,1% y un 8,2%, respectivamente, en moneda local, y registró un récord de 116,8 millones de accesos.
Por su parte, Telefónica Alemania siguió impulsando la marca O2 en su mercado y reportó una ganancia neta trimestral de clientes móviles de contrato del 22,2%, mientras que Virgin Media O2 cumplió con sus objetivos financieros para el ejercicio en ingresos (+0,2%) y Ebitda (+0,9%).
Por segmentos, el negocio residencial (‘B2C’) generó unos ingresos de 5.408 millones de euros en el cuarto trimestre, el 59% del total; el negocio de empresas (‘B2B’) aportó el 23,5%, con 2.158 millones; y el negocio mayorista, el 17,5% restante, 1.608 millones.
La compañía ha destacado que su rentabilidad también se aceleró en el último trimestre del año. El Ebitda ajustado aumentó de manera constante un 2,8% entre octubre y diciembre, hasta los 3.198 millones de euros, y el ajustado corriente creció un 2% en el trimestre.
La inversión del cuarto trimestre alcanzó 1.259 millones de euros, un 8,1% menos que en el mismo periodo de 2024. La caja operativa ajustada después de arrendamientos (OpCFaL) aumentó un 12,9% de manera constante en el trimestre, hasta los 1.281 millones de euros.
El flujo de caja libre de las operaciones continuadas se aceleró en el cuarto trimestre para alcanzar los 1.402 millones de euros y llegar hasta los 2.069 millones en el ejercicio completo.
TELEFÓNICA ELEVA PREVISIONES PARA 2026
Telefónica ha fijado sus nuevos objetivos financieros para 2026, que prevén un crecimiento interanual –en términos constantes– de entre el 1,5% y el 2,5% tanto en los ingresos como en el Ebitda ajustado.
Además, la compañía espera que el flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos crezca por encima del 2%, con una ratio de inversiones sobre ventas cercana al 12% y un flujo de caja de unos 3.000 millones de euros. Junto a ello, mantiene su compromiso de seguir reduciendo la deuda con vistas al objetivo fijado para 2028.
En paralelo, Telefónica continúa avanzando en su proceso de desinversión en Hispanoamérica. Durante el primer trimestre de 2026 ha completado la salida de Colombia y Chile, operaciones que se suman a las ventas cerradas en 2025 de sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador.
ESPAÑA LOGRA SU MEJOR AÑO COMERCIAL DESDE 2018
En España, Telefónica ha firmado su mejor ejercicio comercial desde 2018, consolidando un «sólido» momento operativo. Por primera vez desde 2008, los ingresos, el Ebitda ajustado y la caja operativa ajustada después de arrendamientos han crecido de manera simultánea.
La operadora ingresó 13.012 millones de euros, un 1,7% más que el año anterior, mientras que el Ebitda ajustado aumentó un 1,1%, hasta 4.691 millones, y la generación de caja alcanzó los 2.525 millones, con un avance del 2,3%.
Telefónica cerró 2025 con 326,1 millones de accesos, un 2,1% más que el año anterior, consolidando su posición como «líder global» en fibra. La compañía cuenta con 162,9 millones de unidades inmobiliarias pasadas con redes de banda ancha ultrarrápida (+1%), de las cuales 74,3 millones corresponden a fibra óptica hasta el hogar (FTTH), un 7% más.