Telefónica prevé cerrar unas 760 centrales de cobre este año, tantas como entre 2015 y 2020

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Telefónica ha acelerado el proceso de cierre de centrales de cobre de manera que solo este año clausurará el mismo número que entre 2015, cuando arrancó el proyecto, y 2020, unas 760, según las previsiones de la compañía.

El cierre del cobre supone un ahorro energético de más de 1000 GWh, similar a 355.000 toneladas de CO2, y equivalente a plantar seis millones de árboles, de acuerdo con los cálculos de Telefónica.

En el marco de dicho propósito, la compañía ya ha alcanzado en el primer semestre de este año el hito de 1.000 centrales de cobre cerradas.

En el plazo de «pocos años», desde las más de 8.500 centrales de cobre de las que se partía, la red quedará en unas 3.000 centrales solo de fibra que darán soluciones digitales a todos los clientes residenciales y empresariales del país.

La transformación de la red de Telefónica hacia la fibra es pionera en Europa y se considera uno de los proyectos de eficiencia más punteros del mundo, según ha destacado la compañía.

El director de Operaciones de Telefónica España, Pablo Ledesma, ha destacado que, «a pesar de circunstancias adversas en algunos años como el pasado», la compañía ha seguido su plan de cierre de centrales de cobre y expansión de la fibra para avanzar en el objetivo de «ofrecer la mejor conectividad tanto a clientes particulares como empresariales».

«Una vez más Telefónica, que con su despliegue de fibra ha contribuido en gran medida a situar a España como el país europeo con más fibra óptica, desarrolla su actividad acorde a las necesidades que traen los nuevos servicios y la nueva generación de telefonía móvil 5G», ha señalado.

El objetivo de este plan de trasformación es completar la cobertura de fibra en España, una vez superados los 26,1 millones de hogares pasados en junio de 2021, con una red totalmente digital que mejora los servicios y les coloca en mejor posición ante el futuro digital, además de consolidar los retos medioambientales del grupo.

Telefónica, de igual manera, implanta soluciones de eficiencia energética, en ubicaciones de España, que evitaron la emisión de 14.799 toneladas de CO2 en el 2020.

La compañía ha llevado a cabo una serie de procesos e implantado diversas soluciones en centros de datos y otros emplazamientos para ahorrar energía, en línea con su compromiso de contribuir a reducir las emisiones de CO2 para limitar el aumento de la temperatura global.

De hecho, Telefónica tiene como objetivo lograr cero emisiones netas en 2025 en sus principales mercados (España, Reino Unido, Alemania y Brasil), manteniendo el 100% del consumo energético proveniente de fuentes renovables.

Para conseguirlo, entre otras acciones en España, ya está trabajando para implantar paneles solares tanto en edificios propios, como en su centro nacional de supervisión de Aravaca, donde se han colocado unos 600 paneles solares en la azotea.

En otros países, como el Reino Unido, la operadora ha sido una de las primeras en incorporar a sus centros de datos el nuevo software de gestión de Ekkosense, que utiliza unos sensores inteligentes que monitorizan la cantidad exacta de frío que necesita cada ubicación en un momento dado e informa sobre cómo optimizar el enfriamiento conforme cambia la demanda de datos y se calientan los equipos.

En Brasil, entre las iniciativas que hay para reducir el consumo de energía eléctrica se encuentra el proyecto SUSI, que gestiona automáticamente la refrigeración utilizando el aire exterior (Free Cooling), así, en los días más fríos, las unidades de aire acondicionado pueden apagarse total o parcialmente, manteniendo el confort térmico de los ambientes.

Y, en Alemania, se han implantado una serie de medidas para mejorar la eficiencia energética de la red, dentro de las cuales se incluyen la unificación de sitios (tras la adquisición de E-Plus) y la modernización de la red de 2G y 3G, generando un ahorro para el 2020 de 26GWh.

Todas estas acciones han permitido que, en el cierre del 2020, el grupo Telefónica haya ahorrado 192GWh y evitado la emisión de más de 43.727 tCO2eq.

Además, se ha conseguido estabilizar el consumo energético y eléctrico, a pesar de que el tráfico gestionado por las redes de la compañía haya aumentado más de 5,1x y que la red sea un 80,9% (MWh/PB) más eficiente desde el punto de vista energético que en el 2015.

En España, desde 2015, se ha reducido un 8% el consumo de electricidad, pese a un aumento de tráfico de casi cuatro veces, gracias a la transformación de la red con tecnologías más avanzadas y sostenibles.