Vinicius y Benzema salvan una mala tarde

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El Real Madrid dejó muy encarrilado su billete para octavos de final de la Liga de Campeones después de vencer este miércoles al Shakhtar Donetsk (2-1) en un partido malo, de la cuarta jornada de la fase de grupos, gracias al tándem Vinicius-Benzema, que volvió ser decisivo este miércoles en el Santiago Bernabéu.

El equipo de Carlo Ancelotti salvó un envite sin brillo, muy lejos la versión que le llevó a golear a los ucranianos hace dos semanas y con la inspiración enterrada. No hubo ni fluidez, ni el caudal ofensivo que se preveía ante un rival para la ocasión. El partido fue más bien feo y el Shakhtar -valiente y atrevido- tuvo sus opciones de haber dado algún susto a última hora.

La tarde se puso muy pronto de cara para el 13 veces campeón de Europa con una doble ocasión de Luka Modric que anunciaba un partido plácido. La candidez de los ucranianos y su apuesta por salir jugando permitió los primeros acercamientos del conjunto merengue. Modric perdonó en el área pequeña y acto seguido se topó con Trubin.

Sin embargo, poco tuvo que esperar el Real Madrid para verse por delante en el marcador. Uno de esos regalos, en botas de Marlon, fue aprovechado por Vinicius, que asistió a Benzema para que marcase a puerta vacía el tanto número 1000 de los madridistas en la Copa de Europa. El gol atemperó el buen inicio de los blancos, o al menos sus ganas por convencer y dominar el tiempo del partido. Ocurrió todo lo contrario.

Los pupilos de De Zerbi se soltaron, se adueñaron del centro del campo y generaron los primeros problemas a la espalda de Carvajal, el más débil de la zaga local. Fernando y Stepanenko volvieron a avisar hasta que -pasada la media hora- llegó el empate con justicia. Una combinación en el corazón del área ante la que nada pudieron hacer ni Alaba, ni Militao.

A un minuto del descanso apareció Courtois y también los primeros pitos en el Bernabéu. La tarde se oscureció y la grada se puso impaciente. Lejos quedaban aquellas goleadas a Celta y Mallorca de hace tan solo un mes. Pero todavía quedaba la segunda parte para buscar una redención o -al menos- el gol que aclarase el futuro europeo de los jugadores de Ancelotti.

Y eso fue lo que salvó la mala tarde, un gol de Benzema en una pared monumental con Vinicius. Otra vez la conexión entre el brasileño y el francés -autores del 80% de los tantos del Real Madrid este curso- para que el galo culminase la mejor jugada del partido. Ese gol compensó el conformismo merengue y casi toda la segunda parte.

Lo siguió intentando el conjunto blanco, sobre todo al contraataque con alguna salida en busca de Luka Jovic, que volvió a tener diez minutos un mes después, pero nada cambió el marcador ni -lo que es peor- las sensaciones del Real Madrid, algo a lo que aspiraban tras el contundente 0-5 de Kiev.

El 2-1 fue suficiente para sumar los tres puntos, pese a terminar encerrado en el área, y para alcanzar las nueve unidades tras cuatro jornadas. Si el Real Madrid gana al Sheriff el 24 de noviembre tendrá matemáticamente asegurada la clasificación para la siguiente ronda.