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El TSJM cierra la puerta a juzgar la muerte del perro ‘Excálibur’

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha dado un portazo definitivo a juzgar la muerte de ‘Excálibur’, el perro de la técnico de enfermería Teresa Romero, que ha superado la enfermedad del ébola, y su marido, Javier Limón.

En un auto hecho público este viernes, el TSJM ha desestimado admitir a trámite la denuncia penal presentada por la Asociación Contra el Maltrato (ACM) contra Javier Rodríguez, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid hasta el pasado 4 de diciembre, por presunta prevaricación por el sacrificio de ‘Excálibur’, según informaron a Servimedia fuentes del máximo órgano judicial madrileño.

Se trata de la segunda petición presentada ante el TSJM, después de la querella del Partido Animalista contra el Maltrato Animal (Pacma) contra Rodríguez, que fue rechazada el pasado 26 de noviembre, con lo que el Tribunal ha cerrado la puerta a que el exconsejero sea juzgado por la muerte del animal, ocurrida el 8 de octubre en Alcorcón.

Además de Rodríguez, en la denuncia penal de la ACM figura como denunciado el director general de Ordenación e Inspección de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Manuel Molina.

El auto, firmado el pasado martes y cuya ponente es Susana Polo, señala que la Sala de lo Civil y Penal del TSJM no se declara competente para juzgar los hechos porque la denuncia no concreta la participación de Rodríguez, que entonces tenía la condición de aforado.

Además, rechaza la denuncia por razones de fondo, ya que el pasado 26 de noviembre archivó una similar presentada por el Pacma sobre los mismos hechos.

NUEVA DENUNCIA

Fuentes de la ACM indicaron, en declaraciones a Servimedia, que el auto determina que Rodríguez no puede ser juzgado por ser aforado cuando ocurrieron los hechos, pero abre la puerta a que sí pueda serlo Molina. Por ello, aseguraron que presentarán una nueva denuncia contra el director general en un juzgado de instrucción de Madrid.

La denuncia penal rechazada por el TSJM, de 18 páginas, señala que la eutanasia practicada a ‘Excálibur’ incumplió el artículo 12 de la Ley de Protección de los Animales Domésticos autonómica, que destaca que “los ayuntamientos y las autoridades sanitarias de la Comunidad de Madrid podrán ordenar el internamiento de los animales de compañía, en caso de que se les hubiera diagnosticado enfermedades transmisibles, ya sea para someterlos a un tratamiento curativo o para sacrificarlos si fuera necesario”.

Además, indica que fue una “resolución absolutamente injusta y arbitraria”, porque también se vulneró el principio de precaución contenido en la Ley General de Salud Pública, ya que no hubo pruebas diagnósticas del perro que justificaran “la existencia de indicios fundados de una posible afectación grave de la salud de la población”, y el principio de proporcionalidad recogido de la Ley General de Sanidad, puesto que existían “otras opciones viables” para gestionar el “posible riesgo de estar ante un animal infectado”.

La Consejería de Sanidad ordenó el sacrificio de ‘Excálibur’ porque disponía de información científica que confirmaba “el hallazgo de perros con anticuerpos positivos del virus del ébola”.

 

Fuente: Servimedia