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La Fundación Mapfre acoge las obras que adornan las paredes de Paradores desde hace 85 años

Más de 10.000 piezas artísticas y decorativas que datan desde el siglo XVII hasta los últimos años del XX

Recuperar el patrimonio arquitectónico de un país para ofrecerlo como alojamiento turístico conlleva diferentes sacrificios. Ponerlo a disposición del público camina de la mano con un importante labor de restauración y decoración, dos prácticas que tienen que estar en completa armonía con la fecha de la que data el inmueble. Esto es algo que ha hecho la cadena hotelera Paradores de España a lo largo de sus 87 años de vida.

Durante este tiempo, la cadena han encargado y recibido infinidad de obras artísticas y artes decorativas, elementos que se muestran a todos los públicos en una exposición producida en colaboración con la Fundación Mapfre, la cual continuará abierta hasta el 22 de noviembre de este año. Dos meses para embriagarse de movimientos artísticos y culturales que “representan la España Moderna y Culta”, explica María Rocío Herrero, comisaria de la exposición.

La muestra, inaugurada ayer por el ministro de Industria, Energía y Turismo en la Sala Azteca de la Fundación Mapfre, tiene como objetivo recrear el pasado español, divulgar la diversidad paisajística y la riqueza gastronómica de España y servir de escaparate de los últimos movimientos de vanguardia y artísticos, además de hacer gozar a los amantes del arte con las maravillosas piezas que colgaron las paredes de Paradores de Turismo durante 85 años.

Está formada por más de 10.000 piezas que la cadena hotelera ha ido incrementando conforme se inauguraban o remodelaban nuevas edificaciones, un conjunto que resume la su evolución. Aquí se pueden encontrar artes decorativas y piezas ordenadas por Paradores, cedidas por instituciones como el Estado o la Iglesia o donaciones particulares.

“Desde el principio Paradores apostó por el arte, promocionando la cultura española. En Gredos se buscó un pintor de renombre para que se encargara de la decoración. El elegido fue el extremeño Adelardo Covarsi”, ha recordado Ángeles Alarcó, presidenta de Paradores.

La muestra se divide en dos bloques. El primero es el más antiguo y cuenta con una amplia variedad de restos arqueológicos, piezas medievales, pintura cortesana y una amplia selección de muebles y elementos decorativos, además de una pequeña representación de obras religiosas. Aquí, destacan los siete tapices datados del siglo XVII que fueron elaborados por la manufactura de Bruselas a partir de los cartones de Pedro Pablo Rubens, que se centran en la vida de Aquiles, una obra maravillosa que agrada los ojos de cualquier persona que se posicione ante ella. La segunda, más contemporánea, recoge la obra de artistas españoles vivos, las cuales revelan la gran riqueza de nuestra pintura desde finales del siglo XIX y XX.

Es una “colección viva y contemplativa, que sirve para decorar y embellecer unas estancias que se utilizan para el disfrute personal, al contrario que la mayoría de las colecciones que se encuentran descontextualizadas y sólo se exponen en salas de museo”, afirma Ana Moreno Garrido, otra de las comisarias de la muestra.

Paradores de Turismo es la única cadena hotelera que apuesta por la recuperación del patrimonio y el respeto medioambiental del entorno, además se caracteriza por el encantador trato con el que trata a sus clientes. En los años 50, se acercó a grupos artísticos innovadores, como Parpalló, El Paso o las escuelas de Madrid y Vallecas. En la década siguiente, aumentó su heterogeneidad con obras cubistas, dadaístas y surrealistas, adaptándose a las corrientes de la época. De esta forma, se encuentran expuestas obras de artistas como Antoni Tàpies, César Manrique, Modest Cuixart o el mismo Pablo Picasso.

Yasmina Pena

Foto: Paradores de Turismo