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La inversión anual en I+D se redujo en 1.400 millones de euros entre 2010-16

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (Aseica) y la Fundación Bancaria “la Caixa” presentaron este miércoles el primer ‘Informe sobre investigación e innovación en cáncer en España’, que destaca que “tras la crisis económica (entre 2010 y 2016) el gasto público anual en I+D en España ha descendido en 1.400 millones de euros, un 21%, una cifra alarmantemente baja en comparación con los países del entorno”.

Sin embargo, la financiación procedente de la filantropía ha aumentado un 178% y los fondos europeos un 46%, señala el informe, que también denuncia que, “al quedar aparcadas la ciencia y la innovación de las prioridades públicas, la investigación en España muestra síntomas de estancamiento y debilitamiento”.

En materia de investigación en cáncer, la situación es algo diferente. El creciente volumen de financiación proveniente de la filantropía y los programas europeos a proyectos de investigación de calidad dan un empujón a la investigación española sobre cáncer. Frente al estancamiento de la inversión pública entre los años 2010 y 2016, los fondos destinados por la filantropía a la investigación oncológica han aumentado un 178% y los procedentes de fondos europeos un 46%.

En total, desde el año 2007 España ha destinado a investigar el cáncer, teniendo en cuenta todas las fuentes de financiación, 1.555 millones de euros, siendo el año 2017 el que más fondos tuvo con 140.306.089 euros. Pese a todo, debido a este estancamiento en la inversión pública, España no va a poder hacer frente al reto del cáncer ni local ni globalmente.

Actualmente, la supervivencia en España se sitúa en un 53%. El principal reto es alcanzar el 70% de la supervivencia en cáncer para el año 2030, algo inviable si no se establece una Estrategia Nacional de Investigación en Cáncer, una petición expresada por las tres entidades.

En este sentido, Isabel Orbe, directora general de la Fundación Científica de la AECC puso de manifiesto que “un claro ejemplo de que esta Estrategia se puede establecer, a poco que haya voluntad política, es que organizaciones como la nuestra que representan a la sociedad civil, han logrado mantener y aumentar los fondos destinados a la investigación de calidad en cáncer, por lo que solicitamos que al menos se duplique la inversión para investigar la enfermedad con el objetivo de alcanzar este reto”.

El bajo nivel de gasto en I+D y la volatilidad del gasto público, ponen en peligro los buenos resultados alcanzados por investigadores españoles en los últimos años y limita la capacidad del sistema para contribuir al reto del cáncer, resalta el informe.

El doctor Carlos Camps, presidente de Aseica dijo que “la pérdida de talento y la ausencia de un registro global del cáncer son las principales limitaciones del abordaje del cáncer en España y ponen en peligro los buenos resultados alcanzados por investigadores españoles en los últimos años limitando la capacidad del sistema para contribuir al reto del cáncer, global y localmente”.

TALENTO

Otro de los datos destacables dentro del informe es la pérdida de talento investigador y la falta de relevo generacional en España. La edad media de los investigadores principales ha aumentado pasando de 46 a 49 años. También se ha producido una pérdida de 5.000 autores científicos entre 2011 y 2016, y las ayudas estatales a formación de personal investigador se han visto disminuidas hasta un 31% entre 2009 y 2016.

Àngel Font, director corporativo de Investigación y Estrategia de la Fundación Bancaria “la Caixa”, señaló que la Fundación basa una de sus líneas prioritarias de actuación en su apuesta por la salud. “Conscientes de la importancia que los grandes talentos científicos puedan desarrollar su carrera investigadora en nuestro país, impulsamos la investigación innovadora y de excelencia desde 1982. Prueba de ello son las más de 4.500 becas concedidas y los más de 1.700 ensayos clínicos realizados en la búsqueda de nuevos tratamientos de cáncer, malaria o sida”, concluyó.