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Rato confiesa que Ordóñez le “conminó” a crear BFA-Bankia

El que fuera presidente de Bankia comienza a desvelar los entresijos de lo que ha terminado por convertirse en el rescate financiero a España. Rodrigo Rato ha confesado que fue el ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el que le “conminó” a llevar a cabo la fusión entre Caja Madrid (entidad que por aquél entonces presidía Rato) con Bancaja, lo que dio lugar al SIP que desencadenó en la creación de Bankia.

Al parecer fue el 2 de junio de 2010, cuando el entonces gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez “me citó con urgencia a su despacho", ha explicado Rato. Acto seguido – ha relatado el ex presidente de Bankia – “fue cuando me conminó a un integración con Bancaja”.

Según ha desvelado el ex vicepresidente de BFA-Bankia, llevó a cabo la fusión en contra de los consejos de los expertos que consideraban errónea acumular un volumen de activo inmobiliario tan excesivo como el que mantenía y mantiene Bancaja.

Rodrigo Rato ha confirmado además que el equipo al frente del grupo Bankia actuó de manera y actuando siempre sobre los esquemas y a la opiniones "de supervisores y auditores", ha dicho refiriéndose al Banco de España y a Deloitte.

También han rendido cuentas hoy en la Cámara Baja Julio Fernández Gayoso, el que fuera director general de CaixaNova y excopresidente de NovaCaixaGalicia; Narcís Serra, el expresidente de Caixa Catalunya y Elena Salgado, ex ministra de Economía y exvicepresidenta del Gobierno.

Fernández Gayoso, por su parte, ha eludido cualquier resonsabilidad en su gestión y ha dejado claro que su puesto le permitía tomar decisiones.

El expresidente de CaixaCatalunya ha defendido que la fusión de las cajas catalanas fue la correcta. Aunque Narcís Serra sí ha reconocido que en 2007 nadie supo ver la crisis que venía.

La última en comparecer ha sido Elena Salgado, quien ha asegurado que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tomó las decisiones que le correspondía tomar en ese momento económico y pensando, ha dicho, que el coste debía ser mínimo para el contribuyente. Salgado ha situado en 2009 el año en el que empezó a detectarse problemas que podían comprometer la viabilidad de algunas entidades de la banca española.