Calviño confía en acordar la reforma laboral antes de fin de año y no ve necesario prolongar la negociación

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La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, confía en tener la reforma laboral aprobada antes de final de año, por lo que descarta prolongar la negociación y, para ello, el Gobierno intensificará en las próximas semanas los contactos con los agentes sociales, con el objetivo de llegar a un acuerdo y concretar ese «paquete de medidas equilibrado» que se enmarca dentro de lo comprometido con Bruselas para recibir los fondos europeos ‘Next Generation EU’.

«A partir de estas próximas semanas tenemos que empezar a trabajar intensamente con los agentes sociales», ha anticipado la ministra en declaraciones de los medios de comunicación tras participar en el 12º Congreso Confederal de CCOO.

Así, el objetivo es tratar de tener ese acuerdo y aprobar la reforma laboral antes de final de año para tener un marco que proporcione seguridad jurídica a trabajadores y empresas y encauce una creación de empleo digno y una mejora de las condiciones laborales, de la productividad, la inversión en capital humano y, por tanto, el crecimiento potencial de España a partir del año próximo.

Hasta ahora, la responsable económica del Gobierno ha explicado que tan solo ha habido «contactos preliminares» con los agentes sociales y que no se ha iniciado la fase de negociación y concreción de ese paquete «equilibrado» de reformas.

«Digo siempre que es equilibrado porque muchas veces la atención se centra en uno u otro elemento y creo que de aquí a final de año el reto que tenemos es el de llegar a un acuerdo sobre todos los elementos que forman parte de esa hoja de ruta, definida de forma conjunta con los agentes sociales y plasmada en el Plan de Recuperación», ha señalado.

En concreto, se trabajará con los agentes sociales para abordar cuestiones como la simplificación de los contratos laborales o la reducción de la temporalidad excesiva. Además, se abordará la modernización de la negociación colectiva, la regulación adecuada de las subcontratas o el establecimiento de un nuevo mecanismo de estabilidad y estabilización del empleo que permita tener la necesaria flexibilidad interna de las empresas «pero sin la destrucción de empleo».

«Ese es el conjunto de reformas por el que vamos a trabajar con los agentes sociales con el objetivo de que se apruebe antes de final de año», ha remarcado la ministra. En este sentido, ha recalcado el interés del Gobierno en tener «cuanto antes» ese acuerdo para encauzar la creación de empleo que se puede derivar de esta fase expansiva de la economía.

EMPLAZA A «TODOS» A SUPERAR EL DEBATE ‘CONTRARREFORMAS-REFORMAS’

La vicepresidenta ha señalado que lleva desde su llegada al Gobierno emplazando a todos a superar el debate entre reformas y contrarreformas en materia de empleo y ha abogado por trabajar «mirando al futuro», abordando un paquete «equilibrado» de cambios que modernicen y europeicen el mercado laboral.

En este sentido, confía en que este paquete de medidas permita dejar atrás esas «lacras y lastres» para el crecimiento y sobre todo los elementos «tan negativos» para la desigualdad y la precariedad que afecta sobre todo a los jóvenes.

Sobre las palabras de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, en las que insta a los empresarios que dicen no encontrar trabajadores a que paguen más a los trabajadores, Calviño ha coincidido en que el mercado laboral español arrastra un conjunto de problemas estructurales y espera que la reforma laboral permita una mejor adecuación de la oferta y la demanda, la creación de empleos de calidad y una subida de la productividad y la inversión en capital humano que permita la mejora también de los salarios.

EVITAR QUE LA INFLACIÓN SE CONVIERTA EN FENÓMENO ESTRUCTURAL

En cuanto al alza de la inflación en estos últimos meses, Calviño dice que no debe sorprender que haya un rebote, ya que se compara con el «excepcional» año 2020, aunque ha advertido que lo que se debe evitar es que se convierta en un fenómeno estructural.

Lo que sí le preocupa, según ha reconocido, es el alza en los precios de la energía y los cortes y dificultades que se están manifestando en las cadenas de suministros globales, ya que «están teniendo un impacto sobre la economía real y sobre el terreno».

Por eso, he recordado que España está tratando de liderar una respuesta europea y global para lograr cuanto antes una bajada de los precios energéticos y que los beneficios de las energías renovables, que son las más limpias y baratas, se trasladen a los consumidores y empresas.