El tráfico aéreo mundial alcanzará los 10.200 millones de pasajeros en 2026, un 3,9% más frente al año pasado, según un reciente informe del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) World, que también apunta a que la demanda a largo plazo sigue siendo fuerte, por lo que prevé que el tráfico casi se duplique para 2025, hasta los 18.800 millones de euros, impulsada por los mercados emergentes y en desarrollo.
No obstante, el estudio avisa de que, aunque la demanda muestra fortaleza estructural, es cada vez más desigual entre regiones, además de existir crecientes limitaciones de capacidad y complejidad operativa, debido a las interrupciones en la cadena de suministro o la incertidumbre geopolítica.
Además, en palabras del director general de ACI World, Justin Erbacci, este pronóstico envía una señal clara a la comunidad aeronáutica mundial: «el crecimiento a largo plazo no está garantizado sin una acción coordinada».
Para ello, Erbacci pide acelerar la inversión en infraestructura aeroportuaria, capacidad del espacio aéreo y resiliencia operativa, a la vez que fortalece la colaboración entre aeropuertos, aerolíneas, gobiernos, organismos reguladores y socios de la industria.
«Garantizar que el sector pueda absorber de forma sostenible el crecimiento futuro de la demanda no es solo una prioridad de la industria, sino un imperativo económico global», ha concluido el directivo.