Internacional Política

Europa necesita “profundizar” en las reformas para afrontar un nuevo shock económico y financiero

Habrá nuevas ediciones del Plan Junker más allá de 2018

“Debemos profundizar en las reformas para desarrollar un mercado interior más potente, al margen de las evoluciones de la economía mundial”. Así contestaba Miguel Arias Cañete, Comisario Europeo de Energía  y Cambio Climático de la Unión Europea a la pregunta de si la Europa está preparada para afrontar un nuevo shock ante la inestabilidad de la economía mundial marcada por la desaceleración de China y los países emergentes.

Arias Cañete que ha inaugurado los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, que se celebran anualmente en Santander, ha insistido en que desde la Comisión Europea “estamos avanzando en ese proceso”, que debe realizarse “desde dentro y sólo desde la unidad. Las crisis son globales y las respuestas han de ser globales”.

Actuaciones que se deben orientar a estimular la competitividad y generar empleo, recuperando los niveles de inversión pre-crisis. En este sentido ha puesto en valor los resultados del Plan Junker que hasta el mes de mayo ha realizado inversiones en “proyectos viables y maduros” por valor de 12.800 millones de euros, habiendo movilizado un total de 100.000 millones, que han alcanzado a 142.800 pymes europeas. Está “absolutamente funcionando”, destacaba. En este sentido según ha explicado la intención de la Bruselas pasa por “extender nuevas ediciones más allá de 2018”.

Sin embargo, y por mucho que se enfatice, las cifras demuestran que el plan está lejos de la mitad de camino de los objetivos inicialmente previstos que recogen 450.000 millones de euros en inversión pública más 315.000 millones de ampliación posterior. Así las cosas “necesitamos trabajos más ambiciosos”, reconocía.

Estabilidad presupuestaria 

La estabilidad de las cuentas de los países que conforman la Unión Europea es otro de los retos que se deben afrontar en los próximos años. En este sentido Arias Cañete defendía que se deben “prevenir y responder” ante posibles desajustes desde la base de la estabilidad presupuestaria. Para ello es necesario poner en marcha “políticas de anticipación” y desarrollar mecanismos de estabilización que “desde la unión económica, financiera, presupuestaria y política” permitan, en el medio plazo, compartir los riesgos. “Habrá que compartir más soberanía en el seno de las instituciones comunes y tomar decisiones conjuntas”, apostillaba.

Respecto a la situación de España y al incumplimiento reiterado de los objetivos de déficit el Comisario europeo ha aclarado que todos los 28 “tenemos que cumplir las reglas, pero utilizando todas las flexibilidades”. Afirmación tras la que se le ha cuestionado acerca de los 2.000 millones de euros de multa por no haber dado cumplida respuesta con los compromisos del 4,2% de déficit previstos para el pasado 2015. La respuesta ha sido rotunda “no hago apuestas sobre esta cuestión”.

En materia de estabilidad presupuestaria hay que cumplir las reglas pero utilizando todas las flexibilidades

Otro de los focos en los que se centran las actuaciones de Bruselas es desarrollar una “política social ambiciosa” cuyo objetivo es el de reducir la desigualdad y permitir el “correcto funcionamiento” del mercado laboral a nivel europeo. En este sentido ha explicado que, de cara al futuro, se debe estudiar el impacto social de las mismas y “aplicar siempre las que tengan menor impacto”.

Cambio “radical” en energía

En la materia que le compete el Comisario europeo se ha centrado en lo prioritario de crear una Unión Europea de la Energía debido a que “el cambio climático va a cambiar radicalmente las fórmulas de producción de la energía”, pasando de sistemas de producción centralizados a partir de energías fósiles a modelos descentralizados en torno a energías libres.

En otro orden de cosas, Arias Cañete ha explicado que Europa no se puede relajar en la política monetaria así como en la necesidad de llevar adelante el Tratado de Libre Comercio (TTIP) con Estados Unidos pero sin sacrificar los estándares de salud, protección social, etc… que rigen en la Unión Euopea.