Noticias

El Tesoro podría poner en marcha los hispabonos en semanas

La idea de los hispabonos – emitir deuda agrupada del conjunto de las comunidades autónomas – que propuso Cataluña, comienza a tomar forma y fondo. Esta propuesta, cuenta con el visto bueno por parte de Bruselas y se resume en una emisión de deuda del conjunto de la CCAA por parte del Estado, que luego se reparta entre todas la autonomía.

De esta manera, la emisión de esto hispabonos abarataría la deuda de determinadas comunidades, pero contaría con un contras, encarecería la de las comunidades más saneadas y la del Estado.

Lo cierto es que el Gobierno parece dispuesto a utilizar todas sus armas para combatir el agujero de deuda que mantienen las comunidades autónomas. El Tesoro se reunió ayer por la mañana con veinte inversores institucionales, el objetivo es explicar y dar a entender las reformas emprendidas por el Ejecutivo, la laboral, la fiscal y la financiera. En dicha reunión se explicó en primer plano el desarrollo de los hispabonos como solución y oportunidad.

En el encuentro, el máximo representante del Tesoro Público, el secretario Íñigo Fernández de Mesa habría confirmado que en las próximas semanas los hispabonos serán ya una realidad, y podría comenzar a emitirse en breve. En ese mismo encuentro, que organizó Citi, se habrían puesto sobre la mesa además varias alternativas, con el objetivo de abaratar la financiación autonómica, a parte de los hispabonos.

En concreto, y si se lleva a cabo esta ‘peculiar’ emisión de deuda, las CCAA podrían financiarse a tipos de interés más bajos y solucionaría uno de los principales problemas a los que se enfrentan las subastas de deuda de las autonomías en solitario: la escasa demanda que protagonizó la pasada emisión puesta en marcha por el Gobierno de Castilla y León, en la que tan sólo se colocaron 53 millones de euros.

Una solución que de momento cuenta con el aplauso de las Comunidades Autónomas, entre ellas Madrid, que a pesar de no tener trabas a la hora de colocar cantidades de deuda – al contrario de Castilla y León – sigue lamentando los altos intereses que se ve obligada a pagar.