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"La hora de los valientes"

 

Nueva Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de los 27 para hablar sobre la manera de rescatar a Grecia y prevenir el contagio al resto de economías. Una más, que no la última, pues la dupla “Merkozy” ha convocado otra reunión para el próximo miércoles. Una decisión que no hace otra cosa que confirmar lo ya sabido: el presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, es un invitado de excepción que no pinta nada.

Pero esta cita tiene un aliciente añadido que la hace convertirse en un ‘match ball’ para la zona Euro: los mercados están nerviosos y reclaman soluciones políticas ante un problema –la deuda soberana europea- que puede tener consecuencias inimaginables para el Viejo Continente.

Será, por tanto, esencial que de una vez por todas se decidan varios cosas:

      a.- La ampliación del Fondo Europeo de Estabilidad hasta, por lo menos, 100.000 millones de euros. De este modo, se garantizaría cobertura suficiente en caso de que alguna entidad financiera pueda requerir dinero público.

       b.- Fijar las condiciones para las entidades financieras en cuanto a capital principal, en principio 9%. Fundamentalmente para que sepan a qué atenerse, y con lo que ello puede suponer (incluir a una entidad en tan poco problemas como el Popular como uno de los bancos sistémicos europeos)

       c.- Cuantificar de una vez por todas la quita que los bancos van a tener que asumir de Grecia. ¿50% ó 60%? Da igual la cantidad, pero es vital que los 27 reconozcan que por mucho que se empeñen, el gobierno heleno NUNCA podrá cumplir con los compromisos de pago que tiene ahora mismo.

       d.- Ratificar su pleno apoyo a otros país como España e Italia que, sin haber incumplido sus condiciones de pago, están bajo la lupa de los mercados y las agencias de calificación.

Si estos acuerdos no se alcanzan en la Cumbre de este domingo, no se conseguirá absolutamente nada, y cuando los mercados abran el lunes sus puertas, veremos caídas generalizadas por la indefinición permanente de Europa.

Una maquinaria institucional que representa a 500 millones de personas, pero que es incapaz de dar una respuesta unitaria a un problema común. Y el problema, es el de siempre: de nada vale tener una moneda única si nadie quiere avanzar en una unión política y fiscal. Eso sin hablar de lo ridículo de intentar armonizar economías tan distintas como la alemana o la sueca con la española o la griega.

Europa se la juega. Es su última oportunidad. Sus problemas de deuda periférica amenaza con arrastrar al Viejo Continente, y con llevarse por delante la escasa recuperación económica que estamos viendo en el resto del mundo. Como decía en Tiempo Real de Gestiona Radio el director de la representación de la Comisión Europea en España, Francisco Fonseca “es la hora de los valientes"