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El Partido Popular pierde Madrid

Esperanza Aguirre no será alcaldesa a no ser que pacte con PSOE o Ahora Madrid 

Matemáticamente no es posible. Con el 98,15 por ciento de los votos escrutados el Partido Popular habría obtenido 21 concejales de los 57 posibles, tan sólo uno por encima de los obtenidos por la candidata de Ahora Madrid, Manuela Carmena, que pasaría a ocupar 20 sillones del consistorio capitalino. El siguiente en la lista  es el Partido Socialista, Antonio Miguel Carmona no ha convencido y obtendría 9 concejales. Seguido muy de cerca por la candidata de Ciudadanos Begoña Villacís, que suma un total de 7.

¿Cuál es el significado real de todo este baile de colores? En primer lugar se ratifica que como afirmaban tanto Albert Rivera, líder de Ciudadanos, como Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, estas han sido las elecciones del cambio y el bipartidismo está acabado. En segundo lugar que el Partido Popular pierde Madrid. Esperanza Aguirre no será alcaldesa a no ser que se produzca lo imposible: pactar con el televisivo Carmona o la implacable jueza Carmena, ya que de hacerlo con Ciudadanos se quedaría a un concejal  de los 29 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta. Sin embargo la alianza PSOE – Ahora Madrid, aunque por la mínima, sería suficiente para que las calles madrileñas se vistieran de verde y rojo.

Aún así queda una última tabla de salvación y es que, al igual que está ocurriendo en Andalucía, el síndrome de la abstención (que no de la abstinencia) le otorgue por influencia del Espíritu Santo el bastón de mando de la capital de España.

La Comunidad depende de Ciudadanos

Las intenciones de Cristina Cifuentes también están pendientes de un hilo. Con el 89,92 por ciento de los votos escrutados el Partido Popular obtendría 48 de los 129 diputados en la Comunidad de Madrid, un número insuficiente para gobernar en solitario. La llave tendría, por aproximación, el color naranja de Ciudadanos, que contaría con 17 diputados en la Asamblea de Madrid y con los que si se alcanzarían los 65 escaños necesarios para gobernar. No obstante el proceso se promete largo, ya que Ignacio Aguado no está dispuesto a girar la llave si no se llevan adelante algunas de las propuestas que el partido de Albert Rivera ha diseñado en materia de sanidad, educación o fiscalidad.