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Copago: Los farmacéuticos preparados pero apuestan por otras medidas

El pasado 1 de julio entraba en vigor el copago farmacéutico, una medida que forma parte de la reforma sanitaria impulsada el pasado mes de abril por la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato. De esta forma, cada ciudadano deberá abonar una cantidad proporcional en función de su nivel de ingresos y su situación laboral.

Jaime Acosta, vocal de la Oficina de Farmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, asegura que las farmacias “están preparadas para la puesta en marcha del copago farmacéutico”, aunque no descarta alguna incidencia puntual en el proceso de adaptación en todo el territorio nacional. Ha explicado cómo se llevará a cabo el copago a través de la receta: “ El ciudadano acudirá a la farmacia y allí se leera el código de aportación que le corresponda al usuario y se le cobrará el porcentaje del precio del medicamento al que estamos obligados desde el día 1 de julio”.

No ha querido entrar a valorar la iniciativa de esta medida de ajuste emprendida por el Gobierno para ahorrar costes y con la que, por primera vez en la historia del Sistema Nacional de Nacional de Salud (SNS), se obligará a la mayor parte de pensionistas a pagar un 10 por ciento del precio de sus medicinas cuando hasta ahora no pagaban nada. Desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid advierten que desde el sector farmacéutico "insistirán" en trasladar información al usuario sobre “la necesidad de tomarlos” para su beneficio, porque hay riesgo en la adherencia sobre el medicamento y puede que haya ciudadanos que dejen de tomarlos porque se encarecen.

Esta medida ha contado con el rechazo de los agentes sociales y algunas comunidades como Andalucía y Cataluña, que hasta el último momento han dudado de que pudiera ponerse en marcha en la fecha prevista, o el País Vasco, que ha anunciado que no va a aplicar los nuevos copagos. Acosta recuerda que el precio del medicamento ha bajado en España un 27% por lo que para llevar a cabo ahorro en gastos en este sentido aconseja al Gobierno “contar con los farmacéuticos en la elaboración de pastilleros o en acudir al domicilio de las pacientes”, porque se tratan de profesionales “muy cualificados”.

A diferencia del ministerio de Sanidad, Acosta considera que “no hay abuso en el uso de medicamentos”. Insiste en que el fármaco no es de libre acceso y requiere de prescripción a la vez que recuerda que el abandono de medicamentos en el contenedor blanco del Punto SIGRE son de parafarmacia.
 
Tras haber analizado el historial de medicamentos que Sanidad dejará de subvencionar con la Seguridad Social, destaca que habría mantenido la prestación en determinados como “en ciertos antiácidos y en las gotas lubricantes oftálmicas”.