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Entregar el permiso de residencia a cambio de vivienda es una medida más

Una de las personas que propuso esta medida al presidente del ejecutivo fue Jacinto Soler Matutes, quien ha explicado sus propósitos: "El sistema de residencia por inversión implica que una persona que realiza una inversión, ya sea en una empresa, almacén logístico o vivienda, tenga derecho a una residencia de larga duración en España en la medida en que mantenga esa inversión". El Director de Residencial y Activos Adjudicados de CB Richard Ellis, José Luis Marín, ha apoyado esta medida, señalando que "cualquier decisión orientada a vitalizar algo el mercado de la vivienda es buena". Sin embargo, ha reconocido que "es una medida más" y que "a pesar de que ninguna de ellas nos va a sacar de la crisis, en el fondo son facilidades que se ponen para ir digiriendo el gran stock de viviendas que tenemos".

La ventaja que el socio de Energía Partners y profesor de la Universidad Pompeu Fabra encuentra en esta proposición, una gran ventaja logística: "Propusimos que se cobrase una tasa suficientemente elevada a los "nuevos ricos" que llegaron a España, completar el ordenamiento jurídico español en materia de extranjería y añadir un incentivo adicional a los posibles inversores en España, sobre todo a los no comunitarios, que valoran la seguridad de poder residir en un país relativamente estable y políticamente seguro". Matutes también ha manifestado su sorpresa por que el umbral de precio de la vivienda a adquirir, unos 160 mil euros, sea tan bajo: "Nosotros tenemos un valor añadido que los demás países no tienen. Por ejemplo, nos hemos encontrado con proyectos inmobiliarios de promotoras chinas que por el tema del clima preferirían ubicarse en España en lugar de Francia", ha añadido.

Por su parte, Marín ha apuntado que sigue habiendo demanda extranjera de viviendas españolas y ha dibujado al tipo de inmigrante que podría acceder a esta propuesta: "Es difícil valorar qué tipo será a priori porque una cosa es lo que tenemos ahora y otra cosa son el número de inmigrantes que puedan sentirse atraídos por la medida. Dependiendo de lo atractiva que sea la medida será una tipología u otra, pero en cualquier caso será un inmigrante cualificado para el nivel económico que se solicita". Matutes ha admitido que "el sistema actual de extranjería es bastante ambiguo en asuntos como el de montar una empresa propia" y ha abogado por una reforma genérica de la ley y por un cambio de mentalidad: "Hace falta que las empresas capten no sólo inversores, sino también emprendedores".