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El PSOE considera “arriesgado” pagar por la Sanidad

Martínez Olmos asegura que hay alternativas que permiten que la sanidad siga siendo viable y gratuita en el momento del uso. En este sentido la apuesta socialista -asegura- pasa por “seguir combinando medidas de control de gasto, de ahorro y buena gestión con ingresos adicionales que pueden venir de cobrar cosas que hoy está haciendo la Sanidad Pública y que tiene detrás un seguro". Respecto a estas alternativas ha puesto como ejemplos el cobro a los seguros que hay detrás de los diferentes accidentes (del hogar, deportivos, de tráfico y laborales) donde se cobra a las compañías y no a las personas. También ofrece como opción para recaudar ingresos adicionales el incremento en el recargo del tabaco y el alcohol (excluyendo el vino y la cerveza).
 
En las formas de recaudación y con la avalancha de reformas del Gobierno de Rajoy, ha criticado la negativa del Partido Popular de incorporar la subasta con los medicamentos no cubiertos con patente, aprobados en la Ley del Medicamento, porque a su juicio, con esta opción se podrían ahorrar hasta 1.500 millones de euros. Desmiente que no haya una cartera única de servicios, "se decidió una cartera única de servicios en el año 1995 y no se modificó con el Gobierno del PP durante ocho años. Nosotros en el año 2007 la modificamos”, ha recordado.
 
En relación a los ingresos en el ámbito sanitario, José Martínez Olmos, ha hecho especial hincapié en  la diferencia de la gestión entre socialistas y populares, criticando a su vez la poca claridad del Ejecutivo respecto al “copago”. A la espera de las medidas que tome el Gobierno, el portavoz socialista de Sanidad en el Congreso, aclara que “no es lo mismo ingresar al sistema sanitario recursos de los impuestos en tabaco y alcohol que ingresarle recursos del bolsillo de los ciudadanos cuando tienen que usar los servicios sanitarios  porque recortan prestaciones o derechos”. En este sentido ha matizado que al gravar al tabaco, el ingreso obtenido “va directamente a Sanidad” frente a la alternativa de gravar sobre una prestación sanitaria, que a su juicio, conlleva  “una barrera potencial al uso de los servicios”.

Ha destacado que esta barrera subjetiva en el uso del servicio sanitario es la razón por la que el PSOE no es partidario del copago. En este sentido advierte además del riesgo de que un ciudadano decida “no gastar dinero en la salud porque piensa que su enfermedad es leve”, teniendo graves consecuencias al equivocarse en la interpretación de los síntomas que padece.

ABUSOS EN LAS URGENCIAS
 
Entiende que existen  abusos en las urgencias pero considera que los problemas deben ser resueltos por los profesionales sanitarios (filtrando a las personas que deben ser atendidas según prioridad sanitaria). Aboga  también por la educación sanitaria y orece diferentes opciones, incluso tolerando el mal uso de la sanidad por parte de la ciudadanía, porque a su juicio hay que hacer "todo antes que impedir que la gente vaya a los servicios aunque vaya a usarlos indebidamente desde el punto de vista sanitario".
 
PACTO SANITARIO CON EL PP
 
Desde el Partido Socialista se muestran “abiertos” a un pacto  porque, según las palabras del propio Martínez Olmos, se consideran "defensores del sistema público de salud. En este sentido ha explicado que el PSOE se ha mostrado abierto al planteamiento de pacto que proponía hace un mes y medio el Gobierno (propuesto por CiU), llegando incluso a debatirse en el Congreso de los Diputados, pero denuncia que desde el partido del Gobierno no les hayan “dirigido la palabra para hablar de posibles acuerdos", a pesar de haber tomado decisiones y medidas “lesivas para los ciudadanos”. Precisamente las reformas emprendidas por el Ejecutivo, se conforman como el principal escollo entre ambas formaciones. “No es lo mismo recortar en sanidad como hacíamos nosotros -bajando el precio de los medicamentos genéricos- que plantear recortar derechos y quitar medicamentos de la cartera de servicio o cobrar por el servicio sanitario”, ha diferenciado. Un argumento que, según el propio portavoz, explica las divergencias entre ambos partidos políticos. Reconoce la necesidad de un acuerdo político porque “la sanidad es un bien esencial de la sociedad” y se muestran “en disposición de dialogar” pero no descartan “luchar con uñas y dientes” por el servicio público de salud saliendo incluso a la calle a protestar si el diálogo no es fructífero.

Preguntado por la consideración ciudadana del escaso uso de los servicios públicos de salud por parte de la clase política, el portavoz socialista de Sanidad en el Congreso, no cree que “ésta sea la situación generalizada”, aunque respeta que cada ciudadano elija el uso de los servicios ya sea público o privado. Eso sí, ha advertido de que esta “elección no elude tener que pagar impuestos para mantener los servicios públicos”.