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"La crisis nos pasa factura y cambia los hábitos, hay que reinventarse"

Octavio Llamas ¿a qué se dedica?

Más de mil millones de clientes al año y en España 25 millones. ¿Que damos? damos de comer, damos de beber porque para cualquier persona que esté de viaje, ahí está Autogrill. La gente que tenga ganas de un café, de un bocadillo, de una pieza de bollería, nosotros cubrimos esas necesidades pero cuidando el servicio… Son 25 millones de clientes al año que hay que tratar con una sonrisa, adecuadamente y que se marchen satisfechos.
¿En cuántos puntos tenemos Autogrill para esos 25 millones de clientes?

Fundamentalmente, nosotros estamos muy fuertes en carreteras… Gestionamos variadas autopistas a lo largo de todo el recorrido español, tenemos un 35% de la cuota del mercado. Luego estamos presentes en estaciones de ferrocarril. Gestionamos el 80% de las estaciones donde está el AVE; y en aeropuertos tenemos importante presencia. También, la restauración del distrito de Telefónica en Madrid donde trabajan 14.000 empleados y donde tenemos el restaurante comercial más grande de Europa. Hay que dar de comer en una hora a más de 3.000 personas.
¿Cómo y cuando llegan a España?

Aterrizamos en el año 93, el año que viene cumpliremos 20 años con un objetivo muy claro: cambiar la idea de estaciones de servicios, en cuanto a áreas de servicio. Queríamos renovar la imagen. El 70% de los motivos de parada de una persona en carretera es para ir al baño. Por lo tanto, el primer impacto de un cliente es cómo están los baños, de sucios o limpios. Ya con eso, la personalidad está marcada. Lo importante de esos primeros 5 o 10 segundos lo hacemos también con los demás productos. El producto tiene que estar bueno: el bocadillo tiene que estar caliente, el pan tiene que crujir, la bollería tiene que oler y el café tiene que ser bueno
¿Ha costado mucho cambiar esa idea de área de servicio? ¿Cómo somos ahora los españoles?, ¿somos de comer, sentarnos tranquilamente o somos de prisas, parar coger el bocadillo y correr a 120 km?

Todo ha cambiado mucho. Hoy los camioneros quieren ensaladas, platos ligeros y su edad se mueve entre los veintitantos y los cuarenta. Por no hablarte de la evolución de la carretera, los coches ahora son más rápidos y vamos con mucha más prisa. Los hábitos van cambiando y nosotros vamos intentando adaptarnos al cliente. Lo importante es entenderle.
Ustedes tienen un reto importante por delante porque es lo primero que se encuentra un turista cuando llega a España ¿Actúan como marca España?

Nosotros nos gusta definirnos como embajadores de las comunidades autónomas allá donde estamos. Los pilares más importantes para dejar huella en el turista extranjero es la gastronomía. Pero también los españoles viajan mucho ¿y qué quieres comer en Burgos? Morcilla ¿y en el país vasco? Un buen bacalao. Pero eso lo quiere cualquiera.
Quería preguntarle ahora de la filosofía FIFO de Autogrill ¿qué es esto?

Se trata de entender cómo gestionamos nosotros el producto. La FER nos reconoció como la empresa más destacada en España por seguridad alimentaria. Nosotros transformamos comida y con la seguridad no se puede jugar. En la compañía hay una preocupación y dedicación por hacer bien las cosas. El producto tiene una planificación para que el cliente consuma el producto que esté recién hecho. A partir de unas determinadas horas que el bocadillo está de exposición y no se vende, se retira. A la calidad no puedes renunciar. Y en este caso ya no juegas solo con seguridad sino con calidad.
17 años en Autogrill y como director general ¿cuantos años?

Pocos, desde marzo de 2011
¿Le cambia mucho la vida?

Muchísimo. Económicamente para bien. Para mal, es la presión, es el estrés y es esa famosa soledad de un ejecutivo que no la llegas a entender hasta que estás arriba. Es muy mala compañera, pero es lógico. Tienes la última palabra y las decisiones no siempre gustan a todo
¿Qué reto se marcó al llegar al cargo? ¿qué balance hace de este año y medio?

Yo quería ser director general desde que entré en una empresa. He tardado muchos años en llegar pero he llegado en un momento muy malo. En una empresa fuera de objetivos empresariales, hay que ir a pasarlo bien. Donde estás ocho horas tienes que estar a gusto. Yo le llamo gente TATA. Talante y talento. Talento porque necesitas gente buena y talante entendido como compromiso y dedicación. Cuando estás a gusto la gente rinde un 30% más. Pero ahora mis objetivos son a corto plazo, hay que reinventarse. La crisis nos pasa factura y está cambiando muchos hábitos. Y nosotros nos estamos reinventando hacia un modelo mucho más cercano al consumidor.

Como licenciado en Ciencias Empresariales, ¿entiende algo de esta crisis?
Las crisis son de percepción. La economía va a un lado y va en función de lo que piense el cliente, el consumidor. Yo creo que hay un cierto agnosticismo social…Los termómetros que marcan cuando empezamos a ver la luz al final del túnel, marcan lo que el consumidor está dispuesto a gastarse. La gente se creía que estábamos en la cresta de la ola y de repente nos hemos dado cuenta que somos un granito, y eso es muy duro.