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Sin grandes sorpresas

Conclusiones en claro hemos sacado pocas, ya que como era evidente el debate terminó convirtiéndose en un “y tú más” sobre la corrupción. Esas frase míticas como aquella de Rubalcaba en la que le decía a Rajoy. ¿Puede gobernar pendiente de un ataque de sinceridad de Bárcenas? Algo a lo que el Presidente respondió con un contundente… “Mi partido no ha sido condenado por financiación irregular. El suyo sí”. Sobran las palabras sobre el tono general.

 

Pero corrupción al margen, lo que sí pudimos ver fue todo un paquete de medidas para intentar estimular la economía a partir de este año. Medidas de segunda generación, dijo Rajoy, que más bien podríamos decir que son ya cuarta o de quinta. Y digo esto porque la mayor parte de ellas ya habían sido anunciadas previamente. Especialmente aquellas que se refieren a la nueva estrategia por el empleo, y que contemplan reducciones en la Seguridad Social, bonificaciones para autónomos o el nuevo papel que deben jugar las ETT. Pero la iniciativa de  Rajoy es positiva. Empezar a dar la vuelta a la situación, apostando por poner encima de la mesa 45.000 millones de euros que puedan ir a las Pequeñas y Medianas empresas a través del ICO, los bancos, avales y un fondo de titulización de PYMES.

Tenemos también exenciones de IRPF a nuevos autónomos, tributación reducida a las nuevas empresas, la ampliación del pago a proveedores… Y un largo sin fin de propuestas, destinadas –esperemos que con tino- a ayudar a las empresas a seguir adelante y –con suerte- a crear empleo. Sin embargo, esto  no va a ser un camino de rosas, como el propio Presidente se ocupó de señalar. Va a ser un camino largo, duro y difícil el que vamos a tener que transitar, ya que queda mucho para consolidar fiscalmente el país y reducir el déficit. Un déficit que estará por debajo del 7% en 2012, pero que será todavía la gran obsesión del Gobierno. Y está bien que lo haga, pero que no se olvide de que al ciudadano ya le hemos pedido todos los esfuerzos posibles por la vía impositiva. Ahora es el turno de la Administración, y que tenga en cuenta que por encima del déficit, debe estar promover el empleo para conseguir reducir la brecha salarial y sacar de la situación de pobreza en la que viven miles de familias en este país.