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Viejas recetas para viejos problemas

Un margen que no va a salir gratis, porque aunque Bruselas no nos va a imponer nuevas medidas, sí que nos va a recomendar algunas, que –al final- son de obligado cumplimiento. ¿Entre ellas? Pues ahondar en la reforma de las pensiones, tocar los impuestos medioambientales y energéticos, y acabar con la dualidad del mercado laboral. Nada que el Gobierno de Rajoy no tenga en mente, aunque pese a todos sus esfuerzos no termine de cumplir… En los 4 primeros meses del año, la Administración del Estado ha gastado 25.000 millones de más, lo que supone un aumento del 1% respecto al año 2012. Y lo que es peor, caen los ingresos en todas sus partidas. 

Veremos si consiguen remontar el vuelo los ingresos del Estado, aunque para eso lo ideal sería conseguir recuperar la actividad económica, y no subir más los impuestos. España, Francia, Italia  y Alemania han escenificado ya su acuerdo para movilizar 6.000 millones de euros para promover el empleo juvenil, y van a proponer a Bruselas que, a través del Banco Europeo de  Inversiones esa cifra pueda aumentar hasta los 60.000 millones. No sólo eso, abogan por lograr bonificaciones en las cotizaciones sociales que no computen en el déficit estatal, para que exista interés de los países por lograr los objetivos. Una propuesta que ha sido bien acogida, y que ha partido de Mariano Rajoy que ayer en París estuvo más activo de lo que es habitual en él en cumbres internacionales… Eso sí, desde los sindicatos –de momento- piden cautela.  

Miren que pocas veces estoy de acuerdo con Cándido Méndez. Pero en esta ocasión razón no le falta: se necesita estimular la contratación juvenil, pero también a los mayores de 50 años. Vamos, poner en marcha de una vez por todas, un auténtico plan de empleo pactado entre los agentes sociales que –por un lado- estimule la contratación y –por el otro- fomente la formación de cara al reciclaje profesional. Sobre todo, de aquellos que han estado ligados al sector de la construcción y que, por mucho que se empeñen algunos, no va a volver a ser lo que era antes de la crisis económica. Entre ellos, por cierto, Rubalcaba, que ayer en Andalucía decía que sin la construcción esto no saldrá adelante jamás. Ya lo ven; viejas recetas, para viejos problemas